Aquí te contamos la trama burocrática y política. El circuito de las habilitaciones fue el siguiente. Cada Federación debió mandar a la Secretaría de Deportes su protocolo y de allí partió al Ministerio de Salud. La cartera de Ginés González García devolvió algunos de esos protocolos con determinadas enmiendas y la rueda debió repetirse, hasta conseguir la aprobación final y la firma del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.
En el medio, la ansiedad de los atletas, que escuchaban en sus teléfonos mensajes de sus federaciones del tenor “mañana sale, ya está todo ok” o de los funcionarios “te pido disculpas”, así es la política.
“Necesito dos días para preparar mi embarcación”, explicó Santiago Lange a A24com. “No veo la hora que nos den el ok definitivo”, agregó el triple medallista olímpico, quien confesó “debí llamar a jóvenes atletas para que no decaigan” y sigan enfocados en los Juegos Olímpicos. En definitiva, con su experiencia se convirtió en vocero y psicólogo de muchos deportistas.
En la práctica, no serán los 143 atletas clasificados a los Juegos de Tokio los que vuelvan a los entrenamientos. Pensemos que los equipos de fútbol, básquet o voley, por ejemplo, tienen a muchos integrantes en el exterior. Sí, hay que agregar aquellos deportistas que aún no lograron el pasaporte a la cita olímpica y deben disputar sus clasificaciones.