Los responsables de los galardones más importantes del mundo en el terreno del espectáculo, explicaron que la fundidora Polich Tallix Fine Art, ubicada en Nueva York, fue la encargada de hacerle los cambios a la icónica estatuilla. Con la intención de "honrar los inicios de los Oscars", la compañía logró reproducir la figura del premio original, gracias a "la ayuda de la tecnología del siglo XXI", como los diferentes tipos de digitalizaciones e impresión 3D.
