La serie basada en las historietas de Robert Kirkman tuvo un sangriento retorno, donde finalmente fue revelado quién de los aliados del policía Rick Grimes (Andrew Lincoln), fue el que murió en manos del despiadado Negan (Jeffrey Dean Morgan).
Y lamentablemente, como se esbozó en el último trailer, no fue solo uno.
Se sabía que el episodio estreno de esta edición retomaría los hechos ocurridos al final de la sexta temporada. La serie volvió a echar mano a la historia original, aunque sorprendiendo con una segunda muerte.
Con Rick y su grupo arrodillados enfrente, Negan cumplió su promesa: despedazar física y emocionalmente a los protagonistas, quienes perdieron la seguridad y estabilidad que habían conseguido con el correr de las temporadas.
Aparentemente, el giro prometido por los productores tras la serie será efectivo, luego de un sangriento, visceral y sufrido episodio debut, que dejó dos violentas pérdidas y terminó con el secuestro de otro importante miembro del grupo.
"Bienvenidos a un nuevo principio", dijo el villano, abriendo altas expectativas para los seguidores que verán cómo los conflictos personales de los sobrevivientes serán un peligro aún mayor que el apocalipsis zombi que los rodea.
La premisa de esta primera mitad de la séptima temporada será ver un grupo dividido, quebrado, desconsolado y recolectando sus propios pedazos mientras viven oprimidos, mientras Negan pone a los sobrevivientes bajo su control, convenciéndolos violentamente de vivir bajo sus reglas.