Entonces llegaron los invitados. Luciano Creiner se subió al escenario para un duelo de melodías cumbieras con Juan Cantú, acordeonista de la banda, un cruce que le cambió el ritmo a la noche. “Bebé dame” sonó con Creiner y el arena entero de su lado. Después, la artista argentina Flor Álvarez se unió a la banda para cantar “Frágil”, el hit original de Yahritza y Su Esencia junto a Grupo Frontera, en uno de los momentos más emotivos del show.
El tramo final fue una sucesión de golpes de fiesta. “Tulum”, mantuvo la temperatura alta, y “No se va”, el tema que hace años empezó a unir a la banda con los fans argentinos, volvió a cantarse de principio a fin. Esta vez sonó junto a La T y La M, que le pusieron una dosis de cumbia argentina a la noche y se quedaron en escena para “Pa' la selección”, un guiño festivo que terminó de convertir el Movistar Arena en una cumbre cumbiera.
Para el cierre, la banda mostró su costado más sentimental con “Hecha pa' mí” y se guardó el que ya es su final habitual: “COQUETA” fue la despedida perfecta para una noche que terminó en una fiesta colectiva.
Con este show, el fenómeno de Texas que renovó el regional mexicano sumó un nuevo capítulo a su historia con Argentina. Un año marcado por hitos históricos, como su presentación en el Grand Ole Opry de Nashville, sus nominaciones al GRAMMY® y los Premios Billboard de la Música Latina, y un presente de consagración que, noche tras noche, se sigue escribiendo canción por canción.