Las dos divisiones que registraron las menores variaciones a nivel nacional fueron Restaurantes y hoteles (1,1%) y Prendas de vestir y calzado (1,4%).
Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la división con mayor incidencia en la variación mensual en las regiones, a excepción de la región GBA cuya mayor incidencia correspondió a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.
El impacto de los precios estacionales
De acuerdo con el informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), los precios estacionales encabezaron los aumentos de septiembre, con una variación del 2,9%. Dentro de este grupo, los principales incrementos se observaron en verduras, tubérculos y legumbres.
En tanto, los precios regulados subieron un 2,3%, impulsados principalmente por los ajustes en las tarifas de gas y electricidad, además de los gastos vinculados con la medicina prepaga.
Por su parte, la inflación núcleo, que no contempla los precios estacionales ni regulados, se ubicó en el 1,7%, dos décimas por debajo del índice general. Entre los rubros que influyeron en esta categoría se destacaron las comidas fuera del hogar y los productos farmacéuticos.
Al diferenciar entre bienes y servicios, el informe mostró que los servicios registraron un incremento del 2,4%, mientras que los bienes aumentaron un 1,7% durante el noveno mes del año.
En cuanto al comportamiento de los precios por regiones, el Gran Buenos Aires y la región Pampeana registraron las mayores subas, con un 2% en ambos casos.
Por su parte, el Noroeste y Cuyo presentaron aumentos del 1,9%, en línea con el promedio nacional. En el Noreste, la variación fue del 1,7%, mientras que la Patagonia registró el menor incremento del país, con un 1,4%.