“Siempre supe que quería ser bueno en otra cosa, además del tenis”, dice Diego "Gato" Hartfield, que fue número 73 del mundo con la raqueta, le ganó a Stanislas Wawrinka, Tommy Haas, Pico Mónaco, Nicolás Almagro, entre otros.

Diego "Gato" Hartfield fue número 73 del mundo con la raqueta. Ahora se dedica al mercado de capitales.
“Siempre supe que quería ser bueno en otra cosa, además del tenis”, dice Diego "Gato" Hartfield, que fue número 73 del mundo con la raqueta, le ganó a Stanislas Wawrinka, Tommy Haas, Pico Mónaco, Nicolás Almagro, entre otros.
El misionero, de 40 años, desde el 2015, se dedica al mercado de capitales. Es agente productor de bolsa y director de Net Finance.
“De chico miraba gráficos económicos, siempre leí mucho del tema, estoy estudiando para contador (llevo 15 materias), estudié un año y medio administración de empresas, me llevo muy bien con mi presente. Podría hacer cualquier cosa en el tenis, entrenador, agente, pero quiero destacarme en otro rubro”, agrega el hombre el que enfrentó dos veces a Roger Federer, una en Roland Garros y otra en Australia: “Perdí ambos partidos, obvio, pero en el primero le hice fuerza”, destaca, el ex tenista, que, además fue semifinalista del ATP de Buenos Aires en 2007.
-¿Cómo fue tu llegada a Net Finance?
-Hoy, somos tres socios, pero ellos fundaron la empresa. Un socio viene del palo de la bolsa (Sebastián Bordato), el otro del lado de los bancos (Pablo Palmero). Sebastián está casado con una chica misionera y me contactó.
Yo ya era productor de bolsa, matriculado ante la CNV, tenía mi cartera de clientes, fuimos a un par de reuniones, creyeron en mí, cedieron un porcentaje de sus acciones y hoy cada uno tiene el 33,3 % de la empresa.
Ellos eran especialistas en grandes corporaciones y de a poco fueron abriendo varias cuentas a Pymes. Conmigo sumaron banca privada de personas y algunas empresas que también invierten sus excedentes.
-¿Cuál es el fuerte de la empresa?
-Para nosotros es clave ganarnos la confianza de los clientes. Hacemos de todo. Colocación en fondos de inversiones, financiamiento, venta de cheques, buena asesoría, tenemos como 300 clientes activos. Queremos armar una base más amplia para escalar de agente productor a algo más grande, como agente de negociación o agente global de inversiones, que sería una figura mayor a la que tenemos. Estamos creciendo y hay mucho terreno fértil en el mercado de capitales, especialmente en el interior del país.
-¿Cómo fueron los inicios en el rubro?
-Empecé en 2015. Al comienzo compartía este trabajo con el de comentarista de tenis para Torneos, hasta que hace un poco más de un año, arreglé la desvinculación y me dedico 100 por 100 al mercado de capitales.
-¿Cuáles son tus herramientas?
-Mucho análisis, sentido común, historia, soy un fanático de la historia económica argentina. Mi día comienza leyendo los diarios temprano, estoy muy activo en twitter, leyendo mucho e intentando anticiparme a lo que va pasar. Hablo con mis clientes conociendo la filosofía de cada uno. Hay inversores de largo, mediano y corto plazo.
-¿Cómo puede fragmentarse el inversor, pequeño, mediano, grande?
-El pequeño es el que invierte entre 10.000 y 50.000 dólares, el medio hasta 300.000 dólares y después están los grandes inversores que manejan millones de dólares. Hoy invertir en la Argentina es tomar mucho riesgo, aunque si el país se encarrila, podemos estar ante un momento histórico para el inversor.
Algo bastante seguro, por ejemplo, son los Cedears, que es una gran herramienta de inversión a largo plazo, uno puede comprar acciones de Microsoft, de Apple, de cualquier empresa de las más grandes del mundo y tener bastante protegido su dinero.
-¿Qué opinás de invertir en criptomedas?
-Se llenó, hay que entender mucho el negocio. Es muy riesgoso. Yo apuesto por los Coinbox, que es una especie un broker de criptomedas y ahí podés invertir desde la bolsa regulada.
-¿Cuál es el primer consejo para alguien que le sobran unos pesos?
-Que empiece. Abriendo una cuenta de bolsa no perdés nada y tenés mucho para ganar. No concibo una empresa que no tenga una cuenta en la bolsa. Nuestra clave es la atención personalizada. La confianza se va ganando con el tiempo. Por ejemplo, nosotros entendemos que hay que invertir en empresas de biotecnología, que tengan que ver con alimentos, con energía renovables. Allí está el futuro.
-¿Qué ventajas te da ser un ex tenista?
-Los tenistas estamos obligados a ser muy fuertes de la cabeza desde chico. Nos acostumbramos a ganar y a perder. Nos ponemos objetivos de corto, mediano y largo plazo. Hay muchas cosas en común entre la psicología del tenis y el mercado de capitales. Como en el deporte, es clave el descanso. El cerebro es como el físico. Necesita tomar fuerzas y lo hace descansando.
-La última, tiene que ver con tu pasado, Djokovic, Nadal o Federer, ¿quién será el mejor de la historia?
-Djokovic, lo viene demostrando, lo ratificó en Roland Garros hace pocos días. Va a terminar ganando más Grand Slams que ninguno y será el mejor de la historia.