Hubo una acalorada discusión sobre el envío de militares a Ucrania y no hubo un entendimiento mutuo absoluto sobre este tema; hay opiniones diferentes, pero quiero enfatizar que tales decisiones no existen en absoluto, dijo Duda a la televisión de su país.
El jefe de la delegación rusa en Viena evaluó además poco probable que a "los contribuyentes europeos, con cuyos bolsillos las élites de los países de la UE y la OTAN financian el enfrentamiento armado en Ucrania, les guste transferir un conflicto en Europa", y remarcó: "Nuestro país tampoco quiere esto".
En ese sentido, Gavrilov recordó que Rusia advirtió en numerosas ocasiones a los países de la OTAN sobre el "peligro" de su participación directa en las hostilidades contra las Fuerzas Armadas rusas.
El diplomático ruso también indicó que su país nunca cortó los canales de diálogo con la Alianza Atlántica, y aseguró que Moscú "sigue abierta a construir un sistema de seguridad europeo justo basado en la igualdad, el respeto mutuo y el principio de seguridad indivisible, donde ningún Estado o asociación de Estados reivindique superioridad militar".
Rusia continúa desde el 24 de febrero de 2022 una operación militar especial en Ucrania cuyos objetivos, según el presidente Vladimir Putin, son proteger a la población de "un genocidio por parte del régimen de Kiev" y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la OTAN hacia el este.
Moscú advirtió en reiteradas ocasiones que la OTAN está "jugando con fuego" al suministrar armas a Ucrania, y que los convoyes extranjeros con armas serían "objetivo legítimo" para su ejército nada más cruzar la frontera.
Estados Unidos y la OTAN, según el canciller ruso, Serguei Lavrov, participan directamente en el conflicto en Ucrania, no sólo mediante el suministro de armas, sino también mediante la capacitación de personal en territorio del Reino Unido, Alemania, Italia y otros países.