Fue allí cuando su coach salió en defensa de Mar tras la devolución de de Brito: “No le puedo hacer una coreo para el ritmo de Flor Vigna, que es una bomba. Ella estuvo en silla de ruedas por una trombosis durante 6 meses”, señaló Judith Kovalovsky mientras Tarrés no pudo contener las lágrimas y buscó consuelo en su bailarín.
“Sé lo que vive. No se victimiza. Quiere demostrar que se puede bailar. Mar no es el estándar de todas las bailarinas que pasan por el certamen", cerró su explicación la coach tratando de hacerle entender al jurado, con mucho respeto, hasta dónde puede exigirle a su bailarina.