Amazon fue el precursor de los asistentes de voz inteligentes cuando lanzó Alexa. El ayudante virtual -que hoy permite controlar más de 85.000 dispositivos inteligente y ejecutar unas 100.000 tareas- ahora planea otra evolución.

Amazon fue el precursor de los asistentes de voz inteligentes cuando lanzó Alexa. El ayudante virtual -que hoy permite controlar más de 85.000 dispositivos inteligente y ejecutar unas 100.000 tareas- ahora planea otra evolución.
En una entrevista con el MIT Technology Review, el científico jefe ese área de Amazon, Rohit Prasad, anunció cuáles son los nuevos desafíos de la compañía para Alexa.
El cambio que se viene es pasar de las interacciones pasivas (Alexa espera a que la reclamemos para que haga algo o responda a una consulta) a otro centrado en la proactividad, en el que Alexa se anticipe a nuestras necesidades.
Es decir, ahora el asistente buscará anticiparse a los deseos del usuario, lo que supone que tendría que saber mucho sobre cada usuario. Esto haría posible que Alexa sepa que música queremos poner en cada momento o tomaría la iniciativa en las conversaciones, sin esperar a que sea el usuario quien haga en primer lugar una consulta o pregunta.
Es decir, ahora el asistente buscará anticiparse a los deseos del usuario, lo que supone que tendría que saber mucho sobre cada usuario. Esto haría posible que Alexa sepa que música queremos poner en cada momento o tomaría la iniciativa en las conversaciones, sin esperar a que sea el usuario quien haga en primer lugar una consulta o pregunta.
En un ejemplo que dio Prasad este año podría entenderse hacia dónde va esta tecnología. La demostración mostraba cómo, después de que el usuario solicitara la reserva de entradas para el cine, el asistente decidía (por 'iniciativa propia') preguntarle si deseaba también reservar mesa en un restaurante o un viaje en Uber.