Según relató, aquel año fue especialmente duro porque había varios centrales peleando por el mismo puesto. A eso se sumaba el cansancio acumulado por la doble jornada entre entrenamientos y trabajo. Cols atribuye sus lesiones a una combinación de factores: una posible predisposición física y el desgaste de mantener una rutina con tanta carga.
Tras la primera recuperación, volvió a sumar minutos en la Reserva de Sacachispas. Pero el golpe más difícil llegó con una segunda rotura del ligamento cruzado. Ese episodio lo llevó a replantearse su futuro. Después de dos lesiones importantes, empezó a preguntarse si el fútbol profesional seguía siendo el camino para él.
Finalmente decidió dejar la actividad. Habían pasado varios meses desde la lesión y apenas dos desde que había tomado la decisión de alejarse de las canchas cuando apareció una propuesta inesperada.
El mensaje que abrió otra carrera
Durante esa etapa de recuperación, una agencia de modelos lo contactó por Instagram luego de ver sus fotos. Del otro lado estaba Ariel Ramírez, quien más adelante se convirtió en su representante en Arm Models Agency. La propuesta fue concreta: querían conocerlo en persona porque veían condiciones para trabajar en el mundo de la moda.
Cols no respondió de manera impulsiva. Se tomó unos días para pensarlo, lo conversó con su familia y finalmente aceptó. A partir de ahí empezó un aprendizaje desde cero: castings, producciones fotográficas, cámaras, pruebas de vestuario y pasarela. Todo era nuevo para alguien que venía de otro ambiente, con otros códigos y otra rutina.
El cambio también tuvo repercusión entre sus excompañeros de fútbol. Cuando empezó a subir sus primeras producciones a redes sociales, aparecieron las bromas típicas del vestuario. Él lo tomó con humor y explicó que en ese mundo las cargadas forman parte de la convivencia cotidiana.
Uno de sus primeros pasos fuertes fue su participación en BAFWEEK. Para llegar a la pasarela tuvo que pasar por un casting, probar vestuario y prepararse para desfilar. Su representante fue quien le enseñó los primeros movimientos y lo ayudó a soltarse frente a una situación completamente distinta a la de una cancha.
Una identidad más allá del fútbol
Hoy Cols quiere seguir creciendo dentro del modelaje y proyectarse hacia trabajos con marcas importantes. Reconoce que todavía está en una etapa inicial y que le falta aprender mucho, pero también asegura que le interesa recibir críticas constructivas para mejorar.
Las redes sociales se volvieron una parte central de esta nueva etapa. Después de dejar el fútbol, modificó su perfil y empezó a mostrar producciones y trabajos vinculados con el modelaje. Por ahora, el cambio no se tradujo en un salto económico relevante, pero su expectativa está puesta en el futuro y en la posibilidad de construir una carrera que también impacte en su familia.
Más allá de su pasado deportivo, Cols no quiere quedar encasillado solamente como exfutbolista. Prefiere definirse desde una identidad más amplia: barrendero, modelo y un pibe común, de barrio, familiero y cercano a sus amigos. Su historia conecta con una tendencia cada vez más visible: la reinvención profesional después de una frustración, cuando una puerta se cierra y otra aparece en el lugar menos pensado.