El grupo minorista Rewe, dueño de la cadena de supermercados Penny Markt, emitió un comunicado en el que afirmaba haber llevado a cabo una "limpieza y desinfección integral" en la tienda tras el incidente. Claudia Riebler, portavoz de Rewe, declaró que la sucursal estaba segura y limpia, asegurando que no había indicios de que la araña estuviera aún en el interior del establecimiento.
No obstante, a pesar de las garantías brindadas por la compañía, algunos compradores se mostraron reticentes a regresar a la tienda. Un cliente expresó su duda sobre la presencia actual de la araña en la tienda, cuestionando "¿A dónde se habrá ido?" y manifestando su intención de evitar comprar frutas por el momento. Otro cliente argumentó que si la tienda no fuera segura, esta no habría reabierto tras un cierre prolongado y los empleados no estarían dispuestos a regresar a trabajar.
El extraño incidente y su posterior resolución han dejado a los residentes de Krems an der Donau intrigados y cautelosos. A medida que el supermercado reabre sus puertas, la comunidad local sigue atenta a cualquier novedad relacionada con esta curiosa araña y las medidas de seguridad implementadas para garantizar la tranquilidad de los compradores.
Este incidente sin duda alguna ha dejado a los habitantes de esta pequeña ciudad austriaca con una historia inusual para contar, en la que una araña de mordedura potencialmente mortal y con efectos colaterales sorprendentes logró cerrar temporalmente un supermercado y mantener a la comunidad en vilo.