El caso llegó a los tribunales y el Juzgado en lo Civil y Comercial N° 2 de La Plata consideró acreditado que la cancha presentaba deficiencias que podían representar un riesgo para quienes concurrían a practicar deporte.
En particular, durante el proceso se determinó que el campo de juego tenía parches, sectores deteriorados y faltantes en el césped sintético. Para la Justicia, esas condiciones demostraban que el establecimiento no había cumplido adecuadamente con el deber de seguridad que debía garantizar a sus clientes.
Por las lesiones sufridas y las consecuencias derivadas del accidente, la Justicia estableció una indemnización de $31,1 millones, a la que deberán sumarse los intereses correspondientes.
El monto representa el resultado de un proceso en el que se analizaron las consecuencias que tuvo para el hombre la grave lesión sufrida mientras practicaba una actividad deportiva en el complejo.
El caso también volvió a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad de las canchas de fútbol 5, espacios a los que miles de personas concurren semanalmente para jugar partidos entre amigos o con compañeros de trabajo.
Más allá de que las lesiones pueden ocurrir durante cualquier práctica deportiva, el fallo puso el foco en el estado de las instalaciones y en la obligación de los establecimientos de mantener los espacios en condiciones adecuadas para evitar riesgos previsibles.
El predio donde ocurrió el accidente estaba relacionado con la familia del futbolista Marcos Rojo, referente del fútbol argentino y actual jugador de Racing. Cabe destacar que este año la familia Rojo vendió el predio, por lo que la situación judicial corresponde a un período anterior a esa operación.
La resolución judicial volvió a poner en escena aquel complejo deportivo y un accidente que, tres años después, terminó con una cifra millonaria como compensación para el hombre que sufrió las fracturas.