Un nene de apenas 5 años vivió momentos de terror en Minga Guazú, Paraguay, cuando quedó con la cabeza atrapada dentro de una olla a presión. Ante la desesperante situación, su padre lo llevó hasta la base del Cuerpo de Bomberos K 122 para pedir ayuda. Lo que ocurrió después sorprendió incluso a los propios rescatistas.


