Una tragedia estremecedora sacudió al automovilismo argentino y volvió a poner en el centro de la escena a una familia ligada a uno de los capítulos más impactantes de la historia del deporte motor.
El brutal accidente en el que murió Talía Araceli Mansilla, de 29 años, que sacude a la Fórmula 1. Enterate.

Una tragedia estremecedora sacudió al automovilismo argentino y volvió a poner en el centro de la escena a una familia ligada a uno de los capítulos más impactantes de la historia del deporte motor.
Talía Araceli Mansilla, de 29 años, murió en un violento choque frontal ocurrido en la ruta provincial 76, a la altura de Abra de la Ventana, en el partido bonaerense de Tornquist. Pero su nombre no tardó en trascender mucho más allá del accidente: era la hija de Enrique 'Quique' Mansilla, el piloto argentino que supo ser uno de los grandes rivales de Ayrton Senna en la Fórmula Ford Británica.
El brutal siniestro dejó un saldo devastador de cuatro muertos y tres heridos, en un episodio que conmocionó no solo por la magnitud del impacto, sino también por el fuerte lazo de una de las víctimas con una figura histórica del automovilismo internacional.
Talía viajaba en un Citroën C3 junto a otras personas cuando se produjo la colisión frontal con un Ford Focus. Según reportes oficiales, ella murió en el acto, al igual que otras dos ocupantes del vehículo. Una cuarta víctima falleció horas después en el hospital.
La joven había mantenido un perfil reservado, pero su apellido inevitablemente remite a la historia de su padre, quien en la década del 80 estuvo a punto de convertirse en el primer argentino en irrumpir en la Fórmula 1 moderna.
Quique Mansilla fue una figura destacada en el automovilismo británico, llegando incluso a competir mano a mano con Ayrton Senna en sus años formativos.
“Ayrton no era más rápido que yo”, había recordado Mansilla en entrevistas recientes, repasando su histórica rivalidad con el ícono brasileño.
Su carrera quedó marcada por factores políticos y económicos, especialmente por el impacto de la Guerra de las Malvinas, que frustró sus aspiraciones de llegar a la máxima categoría.