En la audiencia, Russo admitió haber inventado esta historia con la esperanza de reunir a su familia problemática, alegando que esperaba que su falsa batalla contra el cáncer llamara la atención de su familia y la uniera. Sin embargo, el juez Telleen rechazó las peticiones de la defensa para borrar el delito de su expediente, insistiendo en que "los delitos graves deben tener consecuencias graves". También enfatizó que Russo había engañado a amigos, familiares, su comunidad y hasta a personas que también luchaban contra el cáncer, lo cual merecía repercusiones serias.
El caso ha dejado a muchos conmocionados y enfadados, especialmente a aquellos que donaron dinero a Russo creyendo en su historia. Rhonda Miles, directora de una fundación contra el cáncer de páncreas en Nashville, Tennessee, expresó su frustración al ver al fiscal del condado de Scott actuar como un "abogado defensor" en lugar de procesar a Russo. Miles cuestionó por qué se defendía a alguien que había llevado a cabo una estafa tan flagrante.
GoFundMe, la plataforma de crowdfunding donde Russo recibió donaciones, ha reembolsado a los donantes afectados. Aunque Russo ha pagado la restitución, el engaño y la traición que perpetró han dejado una marca indeleble en la comunidad local. Este triste episodio sirve como una advertencia sobre la importancia de verificar la autenticidad de las historias compartidas en línea y subraya las consecuencias graves que enfrentan aquellos que deciden engañar a otros en busca de ganancias personales o atención no merecida.