En ese sentido, profundizó sobre cómo vivió esos años marcados por el consumo excesivo. "Es un como vicio que tengo, pero ya lo dejé. Hubo dos años en los que no podía parar de comprarme carteras", aseguró, marcando un quiebre en su comportamiento y destacando que logró dejar atrás esa etapa.
Hoy, con otra perspectiva, Zoe Bogach se muestra más consciente de sus hábitos y de la importancia de poner límites. Su testimonio no solo expone una faceta personal poco conocida, sino que también abre el debate sobre las conductas compulsivas y su impacto, incluso en ámbitos que suelen naturalizarse como el consumo de moda.