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¿Cómo armar un plan de negocios?

¿Cómo armar un plan de negocios?

Saber cómo armar un plan de negocios es un conocimiento indispensable en la actualidad. El porcentaje de emprendedores en Argentina se incrementa constantemente, año a año. Dominar la propia empresa, por más pequeña que pueda ser, implica abarcar una serie de conocimientos que puedan hacerla funcionar adecuadamente.

Y eso no es todo: saber cómo armar un plan de negocios también impacta en el rumbo futuro que la empresa o emprendimiento adquiera con el paso del tiempo. Este tipo de documentos sirven para comprender cuál es el punto de partida, y cuál el horizonte a perseguir.

Si bien la forma de desarrollar un plan de negocios puede adquirir muchas variables, existen algunos lineamientos generales que puede ser de utilidad conocer. En casi la mayoría de los casos de éxito se han aplicado algunos parámetros repetidos que en la actualidad se toman como inspiración y modelo de copia para la realización de muchas nuevas organizaciones.

A continuación, en esta nota, algunos de los elementos más importantes para comprender cómo armar un plan de negocios exitoso.

Delimitar objetivos

Los objetivos son la parte más importante de cualquier estrategia o plan de negocios. Y es que resuelven la cuestión de qué metas perseguir y hacia dónde orientar todas las acciones que se realicen en el día a día.

Todos los objetivos responden a una fórmula de estructuración muy conocida en el mundo del marketing, que incluye tres elementos: la intención (es lo que se quiere lograr en sí mismo), la medida (representa en qué cantidad, porcentaje o con qué intensidad se lo quiere lograr) y el plazo (explica en cuánto tiempo se espera que pueda concretarse el objetivo).

Estos tres elementos son indispensables para lograr un objetivo medible y concreto. Caso contrario, no se podrá corroborar si aplicando todas las acciones de la estrategia estos se han cumplido o no, y no se podrá saber si hay éxito o fracaso.

Por ejemplo, un objetivo bien formulado sería: “Incrementar el market share en un 15% en el plazo de 1 año”. Aquí, se puede apreciar claramente cuál es la intención (incrementar el market share), la medida (15%), y el plazo (1 año). Es un objetivo medible y simple de ejecutar.

Luego, de cada objetivo principal, se desprenden los secundarios, cuya función es ir trazando líneas respecto a cómo llegar a esa intención inicial.

Las metas son objetivos un poco más generales, con mayor visión hacia el futuro, y que tienen que ver más con la realización de la compañía o los logros deseados que con objetivos del día a día o de matrices económicas.

Finalmente la visión, es cómo se proyecta esa compañía al cabo de muchos años de su fundación. Cómo se imagina, qué tipo de referente busca ser, etc.

Pensar la estrategia

Una vez diseñados los objetivos se debe proceder a estipular cuál será la estrategia, y qué acciones se realizarán para poder cumplirla y respetarla.

Es recomendable, antes de escribir una estrategia, realizar un análisis del contexto exterior e interior. Para poder hacer esto, es necesario investigar los entornos políticos, económicos, tecnológicos, legales, etc.

Sabiendo lo que ocurre alrededor de la futura compañía es más simple comprender cómo hacerla encajar y funcionar adecuadamente.

A su vez, también deben investigarse factores como la competencia, el comportamiento de los posibles consumidores, la tasa de saturación publicitaria y otros. Para estos puntos muchas veces es prudente contratar a algún profesional de la publicidad, el marketing o los negocios que pueda brindar datos certeros y exactos.

Con toda esta información, es posible elaborar un documento llamado análisis FODA. En él se plasmarán las fortalezas y debilidades internas de la compañía, y las oportunidades y amenazas expuestas en el análisis de los entornos externos.

Con este punto de partida resultará muy simple saber dónde se está parado, qué está ocurriendo alrededor y qué nivel de viabilidad presenta la organización para comprender si realmente será rentable y exitosa, además de si podrá posicionarse en el mercado respondiendo a los objetivos deseados.

Formular un presupuesto

Este aspecto es clave dentro de cualquier manual que oriente cómo armar un plan de negocios. El presupuesto, en la actualidad, puede determinar si se desarrollará o no la compañía.

En Argentina, la situación económica es radicalmente particular. Los índices de inflación varían constantemente. Los productos importados modifican su precio y están bajo un régimen de especulación comercial. Los salarios son muy bajos, pero a su vez los requisitos para tomar un empleado muy altos.

El contexto requiere una especial atención y un tratamiento profesional antes de su ejecución permanente.

El desglose de los costos de cada uno de los elementos necesarios para iniciar una organización debe contemplar la inflación, pero, aún así, existen puntos que exceden su dominio. Las medidas económicas han tomado muchas veces por sorpresa a los emprendedores argentinos, alterando sus presupuestos sin previo aviso.

Si bien la idea no es alarmarse y suspender todo tipo de proyecto, sí se recomienda dedicar especial atención a este punto. Ya que si bien el plan de negocios puede ser apasionante, dinámico y creativo, no podrá cobrar real sentido sino termina siendo rentable.

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