"Cuando faltan seis meses para la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA Qatar 2022, cientos de miles de trabajadores migrantes no han recibido una reparación adecuada, incluida una indemnización económica, por los graves abusos laborales que sufrieron durante la construcción y el mantenimiento de infraestructuras esenciales para la preparación y la celebración de la Copa Mundial en Qatar", decía en mayo una carta abierta enviada al presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Aunque Amnistía Internacional reconoce los progresos realizados para proteger los derechos de los trabajadores en el país, dice que la ayuda llega demasiado tarde y que el "sistema de patrocinio de la kafala" del país permite que "empleadores sin escrúpulos abusen de los trabajadores migrantes con impunidad".
La FIFA acogió con satisfacción el reconocimiento por parte de Amnistía de las reformas laborales llevadas a cabo en el país y afirmó que, junto con el Comité Supremo para la Entrega y el Legado (SC) de Qatar, estaba "implementando un proceso de diligencia debida sin precedentes" en relación con la protección de los trabajadores que participan en los preparativos de la Copa Mundial.