En las palabras de su hijo, Marina se comunicó con él para consultarle si le había abonado a la mujer que la ayuda con la limpieza de la casa. “Fue una conversación normal. No noté nada raro. Me dijo ‘en un rato nos vemos’“, recordó. Tal fue la confirmación de ese momento que, según el WhatsApp, la última conexión de Morbiducci fue a "12,31 horas".
Desde ese momento, no hubo más noticias de la mujer. Debía ir a las 14 a hacerse unos masajes en Recoleta por un problema que padece en el brazo derecho, pero no apareció. Incluso, en medio de la angustia de la familia, recibieron un llamado de un presunto secuestrador que aseveró: "¡Plata, quiero plata".
Su aparición en Mar del Plata
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Marina Morbiducci en el Hotel de Costa Galana
Marina Morbiducci en el Hotel de Costa Galana
Tras la denuncia de su hijo Francisco, comenzó la investigación a manos de la fiscal Carla Gruñeiro, de la UFI Escobar. Ella, en las últimas horas, descubrió que Marina estuvo alojada, hasta el domingo a las 17:11, en el Hotel Costa Galana de Mar del Plata.
A las 11,40 de ese mismo día, Morbiducci usó nuevamente su tarjeta de crédito en un local de la calle San Lorenzo. Incluso, su Honda Fit fue hallado a siete cuadras del hotel, en la esquina de Almafuerte y Alem, en la zona de Playa Grande.
En tanto, trabajadores del hotel aseguraron que la mujer había dejado el lugar a las 8,55, por un pasillo lateral porque le desagradaba “el olor del limpiador” que aplicaban en la entrada principal.
Contacto con la prensa
Tras un primer contacto con la policía en el hotel, la mujer fue trasladada por la policía en un ambulancia. En ese momento, tuvo un breve contacto con la prensa, mientras forcejeaba con las uniformadas, aseveró que el motivo de su desaparición era porque "quería coger con mi amante".
"No voy a subir", reiteró en varias oportunidades ante la insistencia de los policías que se encontraban en el lugar y reclamó: "Quiero ver a alguien de mi familia". En tanto, al ser consultada sobre su estado de salud, afirmó: "Estoy perfecta".