Dado que la principal medida de prevención de enfermedades en las granjas avícolas es la bioseguridad. en estos establecimientos se recomendó reforzar los controles de ingreso (minimizar las visitas de personas ajenas e impedir el contacto con animales vecinos y/o de otras especies, controlar moscas y roedores y evitar el contacto de las aves en producción con aves silvestres).
También se recomendó notificar al Senasa cualquier sospecha de enfermedad en aves que presenten signos clínicos compatibles con la influenza aviar o enfermedad de Newcastle (signos de tipo respiratorios, digestivos y/o nerviosos).
Dado que estas enfermedades finalmente producen la muerte de los animales, en caso de registrarse una elevada mortandad sin causa conocida, debe darse aviso inmediato a las autoridades.