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Guillermo Vilas y sus autos

Guillermo Vilas y sus autos
Guillermo Vilas y sus autos

Hoy cumple 68 años el tenista argentino más grande de todos los tiempos.

Como homenaje, es interesante publicar esta entrevista que le hice hace algunos años para hablar de autos.

Los autos, la otra pasión de una leyenda

Es imposible dejar plasmado sólo en los libros, las revistas y en cualquier medio de comunicación la grandeza de Guillermo Vilas.

Sin dudas, uno de los deportistas más destacados de la Argentina y la más influyente en el tenis.

En la lista están Juan Manuel Fangio, Roberto De Vicenzo, Carlos Monzón, Diego Armando Maradona, Lionel Messi y Emmanuel Ginobli.

Además, Gabriela Sabatini, Luciana Aymar, Maravilla Martinez y Adolfo Cambiaso.

La lista puede continuar con otros grandes, pero lo importante es que Vilas ha sido el creador de la pasión del tenis en Argentina y nos animamos en afirmar que también ha sido de gran influencia en Latinoamérica.

Además, es importante saber que también ayudo a la difusión del tenis creando ó contribuyendo con varias academias en países como España, Francia, Alemania, Croacia, Suiza y Estados Unidos.

Fue número dos del mundo en el ránking ATP al finalizar la temporada de 1977 (pero debería contarse como número 1, aunque eso es otra historia).

Se impuso en 62 torneos de ATP, de los cuales 4 fueron torneos de Grand Slam (Roland Garros y US Open en 1977, y el Abierto de Australia en 1978 y 1979).

También se adjudicó un Tennis Masters Cup (ex Masters) de 1974.

Durante muchos años ha sido el tenista que mayor número de torneos en polvo de ladrillo ha ganado en la historia del tenis, totalizando 46.; con el tiempo fue superado por Rafael Nadal.

Fue el tercer jugador en lograr la mayor cantidad de partidos ganados en el tour profesional, totalizando 923, sólo detrás de Jimmy Connors e Ivan Lendl, tiene otros récords y otros hechos inolvidables… pero ahora vamos a hablar con él y su relación con los autos.

¿Cómo aprendiste a manejar?

Mi papá me enseño en un Peugeot. Además, recuerdo que mi padre le enseño a mi mamá en un Mercury y ahora tengo ese auto.

¿Alguna anécdota del día que fue a sacar la licencia de conducir?

Recuerdo que lo aprobé sin problemas. Fui con un MG 47” y era un vehículo tenías que darle varias vueltas al volante para estacionarlo sin inconvenientes.

Recuerdo al instructor, impaciente, que me preguntaba ¿Cuándo va a terminar de estacionar?, seguí realizando la maniobra tranquilo y le dije: Mire… ¿Qué hora es, porque no se toma algo?

El MG me lo recomendó comprar mi madre. Era color blanco, muy lindo, pero tenía un problema.

Tenías que ponerlo en contacto y tardaba un rato en cargar nafta y ahí había que darle contacto. A veces se incendiaba y me paso. Yo estaba en Constitución, había ido a bailar y al salir y darle arranque comenzó a incendiarse.

Para repararlo lo lleve al mecánico y me dijo “Tengo una sorpresa”, le dije “No me gustan las sorpresas”. Me lo pintó de rojo y ahora lo uso así.

¿Accidentes?

Dos bastante parecidos y simples, por suerte.

En Mar del Plata las cunetas son muy pronunciadas y la primera vez choque con una amiga. Ella freno de golpe y yo frené pero no logre esquivarla.

Mi auto se engancho con el de ella y rompí el faro. Ese mismo tipo de accidente lo tuve en Buenos Aires años mas tarde.

Estaba mirando la obra de Botero que habían puesto en Retiro y en esa distracción choque contra un taxi.

¿Algún viaje en particular que haya disfrutado en un auto?

Muchos viajes. Yo viajo en auto todo el tiempo y últimamente voy bastante a Mar del Plata.

La otra vez entre a Dolores y ví a una persona jugando al tenis y me puse a jugar con él.

Siempre viaje mucho con los automóviles.

Un viaje que me encanto fue hacer el recorrido de James Dean por la ruta 66 para llegar a Las Vegas. Lo hice en un Mustang convertible con la calefacción a full.

Hago largas travesías y si siento que estoy cansado no tengo ningún problema en detenerme a descansar.

Cuando me canso no tengo problemas en dormir en la ruta.

Una vez, yendo a Mar del Plata, me puse a dormir cerca del peaje y de golpe un policía se acerco al auto. Cuando me toca el vidrio al despertarme me dice: “Pero, usted es Vilas ¿Qué esta haciendo acá?”, “Estoy durmiendo”.

Bentley. Una marca que esta dentro de la colección de autos de Guillermo Vilas
Bentley. Un automóvil muy especial, que esta dentro de la colección de vehículos de Guillermo Vilas

Con mi padre hice varios viajes.

Por ejemplo viajando de Paris a Saint Tropez con un Porsche 911. Mi papá me preguntaba ¿A cuánto vamos? Le contestaba, no me preguntes…

En uno de esos viajes conocí a Astor Piazzola.

¿Autos de uso actuales?

Peugeot.  La marca que siempre acompaña a Guillermo Vilas
Peugeot. La marca que siempre acompaña a Guillermo Vilas

Mi papá era fanático de Peugeot y compraba uno atrás del otro. Ahora, como homenaje tengo un 308 y un 3008 más familiar.

¿Qué espera de un auto al momento de decidir la compra?

Además de los Peugeot me gustan los clásicos y estoy tratando de tener los autos que tuve a lo largo de mi vida o que tienen un valor sentimental para mí.

Por ejemplo, tengo el Mercury de mi papá y el auto de uso particular de Juan Gálvez.

Conservo el MG, un Bentley y una Harley Davidson 1977.

Porsche 911. Uno de los preferidos de Guillermo Vilas
Porsche 911. Uno de los preferidos de Guillermo Vilas

Tuve autos inolvidables como un Porsche 911, un Rolls Royce y a Ion Tiriac ( su manager y luego entrenador de Boris Becker) le regale el primer Mercedes-Benz de su vida.

Al cabo de un tiempo Tiriac se hizo el importador oficial de la marca en Rumania.

También, tuve una limusina.

En una época mi papá tenía un problema de salud por el cual tenía que estar acostado la mayor cantidad de tiempo posible.

Lo llevaba en la limusina, en el asiento trasero, y el disfrutaba esos viajes tomando champagne. Era una persona muy divertida.

Además, adquirí la Ferrari Mondial, pero no era tan ágil como uno podía creer, era poco fiable y tenía un sistema muy poco práctico para cerrar la capota, por eso la usaba la mayor parte del tiempo cerrada.

Su sistema de apertura y cierre no tenía la practicidad de los nuevos autos con los techos que se esconden en el baúl como el Peugeot 308 CC.

La Ferrari se la vendí al tenista sueco Joakim Nilstrom. Al poco tiempo la choco y le dieron destrucción total, pero por suerte a él no le paso nada grave.

Sebastián Diego Ramos
por Sebastián Diego Ramos
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