Posteriormente, fue trasladado de urgencia a un centro médico, donde finalmente se confirmó el peor desenlace. La noticia provocó una profunda conmoción no solo por tratarse de una figura destacada del polo, sino también por su fuerte vínculo político y social: era hijo del senador provincial salteño Esteban D’Andrea.
La combinación entre juventud, exposición pública y el dramático contexto de su fallecimiento convirtió el caso en uno de los golpes más impactantes para el deporte regional en los últimos tiempos.
Con apenas 34 años, en plena actividad física y en uno de los escenarios más emblemáticos del polo en el norte argentino, la muerte de Cun deja una sensación devastadora.