El eterno Scola fue la gran figura del encuentro al convertir 28 puntos, mientras que el base Facundo Campazzo colaboró en la victoria con un doble-doble: 10 unidades y 12 asistencias.
Esta es la segunda medalla dorada para Argentina después de la conseguida en Mar del Plata y la cuarta presea sumadas a las plateadas en Buenos Aires 1951 y Ciudad de México 1955.