Independiente se quedó con un jugador menos y, si bien comenzó ganando el encuentro con un gol de Togni, terminó perdiendo 2 a 1. Y a los hinchas no les gustó. Como si la bronca y el dolor de la derrota y de esa expulsión que, tal vez, podría haber cambiado el partido – o no-, Costa tuvo que lidiar con los insultos de la gente.
A través de Instagram, un hincha, del cuál se desconoce su identidad, le escribió un mensaje muy fuerte: “Te tendrían que colgar por verde. Te queda gigante la camiseta, vas a terminar en la B Metro”. ¿Había necesidad? Yo digo que no…
“Mil disculpas, no sabés lo que me preparé para el partido de ayer. Le fallé a todos: familia, hinchas y sobre todo a mis compañeros. Estoy muy mal. Capaz pensás que no me importa lo que me pasó ayer”, le respondió Ayrton.
¿El hincha respondió? No se sabe. Lo que si sabe, es que, al mundo y en particular al fútbol, le falta empatía.
Imaginate sentado en tu trabajo, cargando con todos los problemas de tu vida personal, sean grades o chicos, con tus frustraciones, sabiendo que te estás esforzando por crecer, por salir adelante, por crear un futuro mejor, mientras tenés a un grupo de gente cerca tuyo insultándote, diciendo que “te tendrían que colgar por verde”.
Bueno, el jugador de fútbol también es una persona, también tiene problemas, sueños, frustraciones, sentimientos y no tiene que cargar con esos comentarios mal intencionados que no suman en lo más mínimo. Al contrario, restan.
El detrás de escena del fútbol no es como todo el mundo cree, no todos son lujos o comodidades. Atrás hay gente, como vos y yo, que tiene una vida y que sufre cuando recibe comentarios dolorosos.
Hoy toca conocer esto que le pasó a Ayrton, pero día tras día, los futbolistas reciben miles de comentarios así. Y no me duele porque el chico tuvo un mal partido, me duele porque es una persona y este pequeño intercambio de palabras a través de una red social es solo una mínima muestra de lo mal que está el mundo.
La gente salió a bancar a Ayrton Costa
Mucha gente salió a “bancar” a Ayrton Costa después de leer esa captura de pantalla y a criticar la actitud de aquella persona que envió el mensaje. Sin embargo, yo me pregunto: ¿realmente tomaron conciencia de lo triste que fue esto y del dolor que le pudo haber causado?
Por eso, es momento de tomar conciencia y de que, tanto en el fútbol, como en cada aspecto de nuestras vidas, seamos más empáticos, tolerantes y respetuosos.