En este nuevo mundo de la criptominería, la ventilación natural forzada, la disipación del calor y la extracción del aire al exterior con filtrado, son procesos claves que se presentan como opciones menos costosas al uso de aires acondicionados, que dañan al medio ambiente por su alto consumo de energía eléctrica.
“Entender la necesidad puntual de cada consulta y las posibilidades edilicias, en cada caso, es clave para poder brindar una propuesta de aire acorde al uso y la generación de calor, ya sea en una sala o en un container”, explica Joaquín Cirio, Jefe de Aire como Servicio en Casiba.
Criptominería: qué es la ventilación natural forzada
Contar con propuestas que permitan inyectar aire fresco o bien extraer el aire caliente al exterior es importante, ya que asegura una performance óptima de las placas en los equipos y extiende su vida útil.
En el mercado existen alternativas pensadas para evacuar el calor de las salas mineras, generando un flujo constante que entregue aire fresco y limpio a los equipos para que éste pueda escapar del espacio, de forma controlada. En este sentido, la recomendada es la técnica de presurización que consiste en inyectar aire fresco filtrado por un lado de la sala, buscando disipar el calor para luego extraerlo por el otro extremo.
“La temperatura a la que se desea tener la sala influye en la cantidad de aire a manejar, ya que a partir de los 30.000 kW, es necesario inyectar entre 12.000 y 15.000 m3 de aire por hora”, comenta Cirio.
Por último, agrega, otro dato a tener en cuenta es que “no todas las zonas geográficas donde se instale la granja tendrán las mismas necesidades. La altura sobre el nivel del mar será clave, ya que la densidad del aire influye en la capacidad frigorífica del mismo”.