Además, explicó que Noruega no cuenta con un salario mínimo general para todas las profesiones, sino que existen pisos salariales establecidos para determinadas actividades, entre ellas la construcción.
Según las cifras que mencionó González, algunos trabajadores calificados pueden partir de valores cercanos a los 20 euros por hora, 21,300 pesos, aunque los montos pueden variar de acuerdo con la experiencia y el puesto.
Pero los salarios pueden crecer considerablemente cuando aumenta la responsabilidad. El argentino señaló que determinados puestos directivos pueden alcanzar aproximadamente 62.000 coronas noruegas brutas mensuales, una cifra que ubicó en torno a los 6.200 euros, más de 6 millones y medio de pesos.
También mencionó ingresos de entre 6.000 y 6.400 euros brutos mensuales para algunos puestos técnicos y de responsabilidad, como jefes de obra, ingenieros, arquitectos y geólogos.
En otros oficios vinculados con la construcción, las cifras también resultan llamativas. González habló de salarios brutos cercanos a los 3.600 euros para pintores, entre 3.600 y 4.600 euros para carpinteros y alrededor de 4.100 euros para plomeros u operadores de maquinaria.
Sin embargo, hay un dato fundamental: todos esos valores son brutos. Es decir, antes de los impuestos y otros descuentos correspondientes. González utilizó alrededor de un 30% como referencia para explicar cuánto podría quedar finalmente en el bolsillo, aunque aclaró que el porcentaje depende de la situación fiscal de cada trabajador.
Otro de los aspectos que más llamó la atención de su relato es la manera en que pueden organizarse las jornadas laborales.
Un horario habitual en determinadas obras puede ser de 8 a 16, de lunes a viernes, mientras que la jornada semanal ronda las 37 horas y media. Además, existen límites legales para las horas de trabajo y las horas extraordinarias deben recibir un pago adicional.
Y justamente las horas extra son uno de los puntos que más pueden modificar el ingreso final. En el sector de la construcción, el adicional por trabajo extraordinario debe ser como mínimo del 40% sobre la tarifa horaria, salvo que exista un acuerdo más beneficioso para el empleado.
Pero no todos los trabajadores cumplen necesariamente el mismo esquema. González contó que algunas personas optan por concentrar más horas entre lunes y jueves para poder tener libre el viernes, una alternativa especialmente conveniente para quienes viven lejos de su lugar de trabajo.
El sistema que más sorprendió fue el denominado 12-9. En determinados proyectos, algunos trabajadores pueden cumplir 12 días consecutivos de trabajo y luego disfrutar de nueve días libres.
Para quienes llegan desde otros países, esta modalidad puede convertirse en una ventaja importante, ya que permite acumular un período prolongado de descanso y regresar periódicamente al país de origen.
La experiencia de González expone así un mercado laboral muy diferente al que muchos argentinos conocen. La construcción en Noruega combina una fuerte demanda de trabajadores especializados, salarios que pueden superar ampliamente los de otros mercados y sistemas de jornada que permiten concentrar los días trabajados para obtener períodos extensos de descanso.
Eso sí, el argentino remarcó indirectamente una cuestión clave para quienes evalúan emigrar: los salarios más altos corresponden a puestos determinados y dependen de la experiencia, la formación y las responsabilidades, por lo que no todos los albañiles que llegan al país acceden automáticamente a los ingresos más elevados.