Pero sus cuestionamientos no se limitan a la personalidad de su padre. Ingrid también aseguró que existen diferencias sustanciales entre lo que ocurrió en la vida real y la manera en que la serie reconstruyó la relación entre Moria y Vadalá, tanto en sus comienzos como en el desenlace: "La realidad es que prácticamente todo lo que se ha mostrado carece de relación con lo que verdaderamente sucedió, incluso el comienzo de la historia fue presentado de una manera que no se condice con la realidad, el final de esa relación tampoco fue como lo muestran".
Uno de los puntos centrales de su reclamo tiene que ver con que, según explicó, ella fue testigo directa de buena parte de aquella historia. Ingrid recordó que tenía alrededor de 12 años cuando comenzó a vivir de cerca la relación de su padre con la reconocida artista y sostuvo que sus declaraciones no parten de relatos ajenos.
Por último, Ángel leyó: "También conozco las circunstancias posteriores a la separación. Si realmente hubiera ocurrido aquello que se intenta insinuar, es decir, que mi papá se hubiera quedado con algo que no le correspondía, no habría atravesado las carencias económicas que tuvo después de la separación".
De esta manera, la serie sobre Moria Casán quedó envuelta en una controversia judicial apenas días después de su estreno. Mientras la producción reconstruye uno de los capítulos más conocidos de la vida de la artista, la familia de Luis Vadalá sostiene que la historia presentada en pantalla dista considerablemente de lo que ocurrió en la realidad y prepara una presentación judicial contra quienes participaron de la producción.
Cuál es el mayor secreto de Susana Giménez que expusieron en la serie de Moria Casán
Moria, la serie de Netflix que repasa la vida de Moria Casán, está atravesada por múltiples guiños al mundo del espectáculo argentino. Uno de ellos llamó la atención de quienes no conocían la historia que se esconde detrás.
En una escena, Moria aparece conversando con Susana Giménez y junto a ellas se ven dos mujeres albinas y otra persona sin cabello. Entre risas, la protagonista las señala y comenta: "Las albinas", para luego agregar: "¡Ahí las rapan! Me muero".
Ese comentario, que puede resultar desconcertante, remite a una vieja versión vinculada al cabello de Susana y a su histórico peluquero, Miguel Romano.
Hace años, Romano reveló públicamente que utilizaba cabello de personas albinas para confeccionar las extensiones de la diva. Con el tiempo, esa historia se convirtió en una de las anécdotas más repetidas sobre la melena de Susana Giménez.
El tema volvió a escena en 2019, cuando Paola Romano, hija del estilista, habló en televisión sobre el origen de ese cabello. Contó que las personas albinas llegaban a la peluquería con el pelo muy largo, a veces acompañadas por sus padres, y que luego se lo cortaban para preparar las extensiones. En aquel momento trascendió que se trataba de chicas albinas de entre 10 y 14 años que dejaban crecer su melena hasta la cintura antes del corte.
La anécdota está directamente ligada a uno de los rasgos más icónicos de Susana Giménez: su cabellera rubia. Durante décadas, Romano fue el encargado de su imagen y de la confección de las extensiones, siempre con cabello natural según lo que se difundió en su momento.
Con el paso de los años, la historia sumó variantes. En 2013 circularon fotos de un hombre albino al que Romano le cortaba el pelo y se lo vinculó con las extensiones de Susana. Más tarde, llegó la versión de Paola Romano sobre cómo se conseguía y trabajaba ese material.
Con ese antecedente, la escena de Moria adquiere otro sentido: lo que parece un chiste improvisado de la protagonista es, en realidad, una referencia directa a ese “mito” que rodeó durante años la imagen de Susana Giménez.
La frase "¡Ahí las rapan!" explica además por qué la escena muestra a mujeres albinas y a una persona sin cabello: alude al corte que, según se contó públicamente, terminaba destinado a las extensiones de la diva. La historia no nació con la serie: la instaló Miguel Romano y luego la retomó su hija en distintos medios. Netflix simplemente la recuperó al recrear el universo de Moria Casán.