"Al principio no le di importancia, pero de repente me empezaron a llamar de todos lados, hasta mis hermanos me preguntaban si estaba bien. Después de Twitter, el video llegó a los programas de chimentos y, al día siguiente, me empezaron a defender muchas personas como Calamaro y Fito... al quinto día ya se habían olvidado de todo y buscaron a otro para molestar", relató.
"Era un video de 10 segundos nada más, en donde se veía un tic mío, pero en un momento se volvió muy abrumador. Es tan fuerte todo lo que se dice que llegás a dudar de vos mismo y te planteás si es necesario salir a pedir perdón. Fueron tres días en que no paraba", aseguró sobre ese momento.
"Esto le pasa a alguien que no está sólido en la vida, que no tiene contención, y es gravísimo. A mi no me importó nada, más allá de que perdí tres días contestando mensajes de que estoy bien", expresó. "Te llama tu viejo llorando, ves a tus hermanos que no saben cómo preguntarte... todo por unos segundos".
“Cuando sos mayor de edad no se llama bullying, se llama acoso cibernético. Si se trata de niños sí es bullying", dijo y agregó: "Nunca me había pasado algo tan fuerte".