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9 novelas colombianas que no podés dejar de ver

19 de septiembre de 2019 - 11:05
9 novelas colombianas que no podés dejar de ver

Definitivamente, en algún momento de la vida de la televisión, las novelas dominaron la pantalla grande en más de un hogar. Novelas brasileñas, novelas mexicanas y novelas colombianas, las cuales eran una cita obligatoria frente al televisor; en todo tipo de horarios: al mediodía, la tarde o incluso a la hora de cenar.

La década del 90 fue el gran semillero de telenovelas latinoamericanas, donde las mismas ofrecían producciones de gran magnitud, tramas complejas con grandes interpretaciones y duración de las mismas, incluso hasta más de un año. En este marco se presentaban las novelas colombianas.

Pero, pasada la época de oro de las mismas, muchas veces surge nuevamente la emoción por volver a verlas o por conocerlas por primera vez. Y entonces el mejor contacto con ellas o la forma de poder encontrarlas, es quizás por medio de la tecnología, descargándolas o viéndolas online. Descargar novelas colombianas, ver novelas colombianas online, o descargar y ver todas las propuestas de países como Brasil y México.

Los años dorados de las telenovelas en Argentina

Más allá de las producciones nacionales de la década del 70 y del 80, donde el público comenzó a ver un concepto distinto de televisión y empezó a adoptarlas como rutina en su día, las novelas latinoamericanas tenían un concepto distinto: mostrar otras culturas, otros paisajes y otras constituciones sociales en las relaciones de familia, amor y poder. Y eso, era lo que más atraía, más allá de los innegables éxitos de producción nacional.

Las novelas argentinas que marcaron ese concepto bisagra en el género, el cual comenzó a consumirse en todos los horarios y públicos, fue definitivamente tiras como: “Rolando Rivas, taxista” de 1972 con Soledad Silveyra y Claudio García Satur, “Pobre Diabla” de 1973 con Arnaldo André, “Piel Naranja” de 1975 con Marilina Ross; y “Amo y Señor” de 1984, con Luisa Kuliok y Arnaldo André, considerada la novela que cambió los paradigmas en pleno proceso democrático y que comenzó con la época llamada del “destape argentino”.

Luego llegaron novelas como la “Extraña Dama” con música de Valeria Lynch, “Celeste” y “Antonella” con Andrea del Boca (quién le dio una presencia distinta a la mujer en las mismas en la década del 90).

El desembarco de mega producciones de Latinoamérica

Con este antecedente, y con “hambre” de más culebrones entreverados de pasión, conflictos e historias familiares, llegaron las novelas colombianas.

Ya anteriormente, la televisión argentina había tenido algunas aproximaciones con los éxitos de "Carrusel", "Alcanzar una estrella", "María la del Barrio", por citar solo algunos de los nombres de los productos "Made in México"; y “Topacio” con Grecia Colmenares, procedente de Venezuela. Todas megas producciones, con altísimos niveles de ratings y bandas de sonido, que quedaron por años en el imaginario popular.

Las novelas colombianas más famosas

La primera novela colombiana en llegar a Argentina, la cual tuvo picos altísimos de rating y fue traducida y adaptada para varios países, fue “Café con Aroma de Mujer”, en 1995. Esta novela fue premiada en Colombia y según artículos de la época, el país “se paralizaba” para verla.

“Café con Aroma de Mujer” tuvo una temática que hasta el momento ninguna novela había tocado, la dicotomía de la vida pobre en el campo y en las recolecciones de café; y la vida de la ciudad como gran referente del poder y el dinero.

Duró más de un año, tuvo 19 premios nacionales e internacionales, y una banda de sonido interpretada por su actriz principal, Margarita Rosa de Francisco; además de un tema inédito de la banda “Donato y Estefano” (Sin ti), que fue récord de ventas y difusión en Argentina.

Luego de “Café con Aroma de Mujer”, el público argentino recibió con los brazos abiertos la novela de 1999: “Yo soy Betty, la fea”, la cual duró casi dos años y tuvo más de 200 capítulos.

Su versión original fue emitida en muchos países con gran éxito, incluyendo a toda Iberoamérica, con elevados niveles de audiencia.

Gozó de un gran éxito internacional al ser emitida en más de 180 países, ser doblada a 25 idiomas y contar con al menos unas 28 adaptaciones alrededor del mundo (inclusive Argentina).

Su protagonista Ana María Orozco encarnaba el perfil de Betty, quién era una brillante y joven economista pero todavía no había descubierto su “belleza” y era molestada por sus compañeros de trabajo en una empresa de Moda.

Betty, luego de muchos altibajos y desafíos iba a sorprender a todo el mundo con su evolución, cambio y empoderamiento como mujer.

Sin dudas, las novelas colombianas fueron un éxito rotundo. Siguieron a “Yo soy Betty, la fea”, “Pedro, el escamoso”, “Los Reyes” del 2005, bajo la producción internacional de Telefé (que luego en Argentina se versionó como “Los Roldán”).

La famosa “Pasión de Gavilanes” que despertó suspiros y fanatismos en sus 188 capítulos, donde los hermanos Reyes, buscaban vengar la muerte de su hermana y se enamoraban luego, de las hijas de la familia que causó esta muerte.

También, “La hija del Mariachi” del 2006, “Pura Sangre” del 2007, y “La Pola, amar la hizo libre” del 2010.

Pero sin dudas de estas últimas producciones, la que tuvo mayor repercusión fue “Sin tetas, no hay paraíso”, originaria de Colombia, catalogada como narco-serie, y re versionada luego a España y el mercado latino para Miami y todo EE.UU.

Gracias a la tecnología actual, todas estas novelas pueden verse fácilmente en forma online por YouTube, o pueden descargarse por portales online, cuando se navega por internet.

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