En ese sentido admitió que es complicado hablar con Diego, "Es muy difícil la comunicación con mi papá", dijo y agregó: "tiene un teléfono que no sabe manejar muy bien, si le mandas un mensaje y en el momento no lo ve, chau. No sé si lo borran o él después no lo ve".
"Lo mejor es llamarlo y si en el momento puede atender... es como justo y sin intermediarios, es lo más fácil", dijo.
Cuando llegó Diego al país se rumoreó que estaba muy depresivo: no quería levantarse de la cama ni se bañaba y solo tomaba alcohol. Esto preocupó a Dalma y decidió comunicarse para ver que sucedía. "Escuché cosas horrores, me volvió a comunicar con él por el miedo que me dio todo lo que dijeron", admitió la joven."Estaba muy enojada, estoy muy enojada y voy a seguir enojada pero es mi papá y quería saber cómo estaba. Y, la verdad, que estaba 10 puntos", admitió.