"Por suerte fue un personaje muy querido por la gente, que todavía me lo dicen en la calle. Sobrellevar eso fue todo un tema porque era una contradicción enorme que te digan 'qué maravilla' y vos saber que ya está, ya pasó, se muere…", agregó Julia.
Calvo aprendió italiano para poder hacer a una Srafina bien creíble. "El libreto me lo daban en español y tal fue la práctica adquirida que los iba traduciendo al italiano a medida que ensayaba. Fue un buen ejercicio", reveló.
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La escena de la muerte de Serafina, la italiana dueña del conventillo.
La escena de la muerte de Serafina, la italiana dueña del conventillo.