Para la gestación del juego recibe la buena noticia que Nacho Fernández recuperó su claridad; asoma Carrascal como el indescifrable y De La Cruz para la llegada por sorpresa. Este tridente tendrá la obligación de ocupar los espacios armoniosamente para que Enzo Pérez no sufra las transiciones del adversario. Cuando el bloque de River tiene fisuras, se desnudan a los costados del mediocampista mendocino.
La incidencia que tiene la dupla Borré y Suarez en el estilo del equipo es notoria. Sus movimientos de desmarque y pivoteo resultan muy difíciles de sostener para los rivales.
Mañana será el turno de Boca frente al Santos con la baja de Campuzano, pero la presencia del Pulpo González, que aporta criterio y agresividad en este tipo de partidos. Los contrastes de un partido y otro con Racing indicaron que para volver al equipo campeón de marzo se necesita más aceleración que cadencia, y las consecuencias de ello las termina pagando Cardona. Boca necesita imponerse en los duelos del medio para expandirse con Salvio y Villa.
Boca tiene a Tevez en estado de gracia. Carlitos absorbe la presión y asume un liderazgo por jerarquía que en anteriores temporadas el equipo no disponía. El debate sobre su posición termina siendo irrelevante porque el propio Tévez descubre los caminos para llegar, aunque sí pasa a discutirse qué le aportan Soldano o Wanchope como acompañantes.
Arrancan las semifinales de la Libertadores, nosotros (algo morbosos), con la ansiedad de verlos en el Maracaná, pero ellos buscando el punto justo de la máquina para no declinar en el intento.