Qué pasó. A los 12 minutos del complemento, Palmeiras se puso en ventaja por un incomprensible penal que el árbitro uruguayo Esteban Ostoljich cobró a instancias del VAR. Los árbitros entendieron que Joaquín Varela tocó la pelota con la mano, algo que resulta imperceptible pese a la revisión tecnológica. Raphael Veiga lo cambió por gol y el local se asegura la clasificación a cuartos.