Los graves incidentes que sufrió el micro de Boca y que produjeron varios problemas en los jugadores xeneizes puso en riesgo la disputa de la Superfinal. Algunos jugadores cortados (Pérez y Jara), otros afectados por el gas pimienta (Cardona, Tevez y Abila), hicieron que el presidente del club, Daniel Angelici, salga del vestuario a una reunión que también tiene como protagonistas a Rodolfo D'Onofrio (pte de River) y Alejandro Domínguez (presidente de Conmebol). Luego se sumaron Eugenio Burzaco, Secretario de Seguridad del Ministerio de Seguridad de La Nación, Diego Santilli, Vicejefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y hasta el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. La Conmebol quiere jugarlo, pero la posición de Boca es no jugar.
