Es hora de que Messi abandone el silencio
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SelecciónArgentina

Es hora de que Messi abandone el silencio

Llegó el momento que diga, cuente, decida. Messi debería abandonar el silencio. Si no seguirán hablando por él. Desde Scaloni hasta Tapia. Invitándolo a volver. Incitándolo al desafío de Brasil. La derrota frente a los brasileños resultaría menos pesada si Leo decide asumir el reto.

De la utilización de Messi a una obsecuencia que irrita casi no hay distancia. De retirar la 10 a dejar trascender que su retorno al seleccionado será más pronto que tarde, tampoco.

Lo interpretan, lo adulan, le trasladan responsabilidades. Por eso a Messi le llegó la hora de expresar lo que siente. Decirnos si está dispuesto a insertarse en una nueva era. Ya sin tantos “amigos” (Chiquito Romero asegura que sus amigos volverán a jugar en la selección), pero ya con algunos extraños que lo ayuden a ganar.

Es que Messi es como aquel personaje del cuento de Dolina que prefirió compartir la derrota con los amigos, que la victoria con los indeseables. Y el ejemplo casi irrefutable de esta metáfora es que a Rusia fueron (por obsecuencia de Sampaoli), compañeros que no estaban a la altura de un mundial, y que el propio técnico terminó llevando para que Leo se sienta más cómodo.

Ya no habrá lugar para tantos amigos. La renovación es vista por todos con beneplácito. Aparecieron nombres como Pezzella, Lo Celso, Exequiel Palacios que aportaron frescura. Todavía no se ganan un lugar preponderante Dybala e Icardi. El cambio debiera ser con Messi cuando el equipo esté establecido ya con un técnico designado. Cuando la juventud del nuevo equipo lo libere al mejor del mundo. Le quiten las excesivas demandas que recaen sobre él.

La grandeza de su carrera también depende de seguir desafiando la hostilidad. Ese desencanto que produce verlo flaquear en los mundiales.
No, no debería este ser su final. Los grandes no se van con tan poco. Ni dejan que otros cuenten lo que ellos guardan.