Pero la historia no terminó allí. Cuando los equipos estaban listos para salir al campo de juego, ya pasada la hora de inicio del partido, el comisionado del partido -algo así como un encargado de la Federación asiática- dio por cancelado el juego, y se especulaba con que los de Emiratos iban a tener el partido por ganado, lo que los clasificaba junto al Al Hilal a octavos de final, pero un comunicado de la Confederación cambió todo.
Ajustándose al reglamento, la Confederación explicó que no solo le darían por perdido el encuentro que tenía que jugar ante el Shabab Al Ahli esta tarde, sino también el disputado el último domingo ante el Shahr Khodro, de Irán, donde empató 0-0 y también presentó un equipo que tenía solo once jugadores y ningún suplente. La explicación es que la organización permitía viajar a la burbuja de Qatar con 35 futbolistas, y el Al Hilal registró solo 30 y viajó con 27.
Pese al pedido de postergación, la AFC decidió no complicarse con lo ajustado del calendario, por lo que le negó la chance de esperar la recuperación de los contagiados, y terminó dejando al último campeón afuera de los octavos de final de la Champions asiática.