Emocionante

Nuestras esperanzas para la Copa América: Messi, no creernos candidatos y llegar desde la austeridad

Hugo Balassone
por Hugo Balassone |
Nuestras esperanzas para la Copa América: Messi, no creernos candidatos y llegar desde la austeridad

Se viene un nuevo sueño, aunque la pesadilla de Rusia todavía nos persigue. Pero con la lista de Scaloni definida no bastará con el poder de Messi. Ya sabemos que con Messi solo no alcanza, y sin él, seremos un equipo estándar.

Aparece en la lista final Sergio Agüero, que no había participado nunca de este ciclo, pero ha sido tan impactante su temporada en el Manchester City que se esperaba su presencia. El Kun y Lautaro Martínez disputarán por un puesto, y queda relegado Icardi, cuyas dificultades en el Inter le quitaron posibilidades.

En el arco habrá un Boca·River entre Andrada y Armani, con leve ventaja para el arquero de Boca. En la defensa aparecen frente a la lesión de Kannemann, opciones como las de Foyth y Funes Mori. Y la alternativa de Milton Casco que podría jugar en ambos laterales.

Las cualidades de los mediocampistas citados implican que el 5 será de juego (Leandro Paredes), y que la recuperación de la pelota no dependerá de un especialista sino del sistema para ocupar espacios y disponer solidariamente a cortar en bloque.

En la búsqueda de jugadores veloces para transitar el medio las cualidades de Exequiel Palacios, Rodrigo De Paul y Marcos Acuña son compatibles con ese estilo, y en el intento de organizar aparece la claridad de Lo Celso para acompañar a Paredes en el centro del campo.

Una de las esperanzas de que pueda afianzarse como jugador de Selección es Paulo Dybala. El jugador de la Juventus tendrá la oportunidad definitivamente de encontrar su lugar en torno a Messi aunque caigan en los mismos lugares y haya declarado la dificultad de jugar con el mejor del mundo.

Ya no se tratará de buscarle socios a Messi, ya no debemos tampoco pensar en fórmulas o sociedades que resulten "copiar y pegar". Esta de Scaloni no es una lista que nos permita creernos candidatos y tampoco lamentar alguna ausencia. Transitamos el final de una buena generación que no pudo consagrarse, y la aparición de jóvenes de allá y de acá que serán más importantes en el objetivo de conseguir funcionamiento colectivo por sobre sus lucimientos personales.

Messi lo sigue intentando, pese a las adversidades propias y de un contexto cada vez más complejo. Ya el fútbol argentino, a excepción de Messi, Agüero y Di María, no dispone generacionalmente de futbolistas que alcancen la élite en los grandes clubes europeos. Se trata, en todo caso, de un núcleo de jugadores dispuestos a consolidarse en el mapa global. Si estos serán capaces de entregarse con altruismo a la idea de Scaloni, tal vez desde la austeridad y bajando las expectativas podremos conseguir la ansiada Copa América.