El fútbol volverá con suerte en septiembre. Siendo optimistas. Y la incertidumbre de las condiciones en las que volverá son tan impredecibles como los efectos de esta pandemia.

El fútbol volverá con suerte en septiembre. Siendo optimistas. Y la incertidumbre de las condiciones en las que volverá son tan impredecibles como los efectos de esta pandemia.
El gran debate son los jugadores a los que se les vence su contrato. El plan de la AFA de dar por finalizada la temporada, como adelantamos la semana pasada, tiene como trasfondo para los clubes dejar de pagarle a jugadores cuyos vínculos finalicen el 30 de junio.
Las negociaciones entre los dirigentes y el gremio de futbolistas se frustraron rápidamente. La propuesta incluía abonar hasta el retorno de los entrenamientos salarios hasta un tope de 400.000 pesos y una quita del 30% para aquellos que superen esa cifra. Con este plan, se renovaban automáticamente hasta diciembre todos los contratos que expiraban a mitad de año.
Esta oferta fue desestimada por los jugadores. Y uno de los motivos es que el nivel de ingresos de los más de 600 futbolistas de primera división es muy heterogéneo. Mientras el promedio de los salarios en los clubes grandes es de 50.000 dólares, la mayoría percibe menos de 500.000 pesos por mes. Esto también va a disparar una resignificación de lo que perciben los jugadores.
Reclamos y necesidades diferentes. Los grandes por no perder su estatus, los de menores ingresos por no caerse del sistema. En ese equilibrio tendrá que regular la situación Agremiados. La teoría del derrame no se va a producir. Cada uno defenderá sus intereses. Lejos está la situación de soluciones colectivas y solidarias.
Mientras la AFA acusa a Marchi de no darse cuenta que hay una pandemia y que el escenario es otro, el titular del gremio sospecha de algunos clubes que pretenden escudarse en el coronavirus para justificar sus desatinos.
Y allí hay dos ejemplos de clubes con presupuestos imposibles de respaldar de acuerdo a sus bajos ingresos. San Lorenzo tiene un presupuesto mensual de 110 millones de pesos, e Independiente de 72 millones, y ambos acarrean deudas desde diciembre. El lunes los jugadores de Independiente intimarían al club por el atraso y cualquier jugador puede reclamar la deuda exigiendo lo pendiente de su contrato ajustado a la doble indemnización.
Puede haber una oleada de cartas documento, y puede haber otros tantos futbolistas desprotegidos. Por ello será necesario sensatez y sentimiento.