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Se presentó a Pelota de Papel 3, el libro que quiere bajar a pelotazos los prejuicios

Se presentó a Pelota de Papel 3, el libro que quiere bajar a pelotazos los prejuicios

"Aunque no lo crean, cuando era chica le arrancamos la cabeza a la muñeca que teníamos para usarla de pelota. Es una imagen fuerte, pero hacíamos lo que sea para correr detrás de una pelota". La frase de una de las tantas mujeres que se subieron a las tablas del teatro Astros enarbolando la bandera del fútbol femenino y la literatura. Porque Pelota de Papel 3 es más que un libro. Es un movimiento que le abre el juego a las mujeres en el fútbol.

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El prólogo de este libro, que agrupa 29 cuentos contados por futbolistas y entrenadoras, presentados por periodistas e ilustrados por artistas de todas las nacionalidades (Argentina, Brasil, Uruguay, España, Portugal, Ecuador y Costa Rica), es de Claudia Piñeiro. Una Piñeiro que asegura que "este libro es como juego de cajas chinas. O mamushkas. Prefiero mamushkas, porque es el producto superpuesto del arte y la palabra de distintas mujeres: deportistas, artistas, periodistas, escritoras, militantes. Uno abre cada una de las veintinueve mamushkas con entusiasmo lector y se encuentra con que no hay una sola historia. Hay veintinueve historias, veintinueve presentaciones, veintinueve ilustraciones. Pero también hay sueños, lucha, esperanzas, decepciones, amistad, amor, camino recorrido. Y fútbol, mucho fútbol".

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Es que el libro se convierte en un sueño hecho realidad por un montón de nombres que quedarán marcados para siempre en esta lucha que se emprende con letras y dibujos. Porque Pelota de Papel 3 reúne a Las Pioneras, como se llama hoy a aquella selección argentina que debutó en un Mundial (no reconocido por la FIFA) en 1971, con Mónica Santino, quien a esa altura de su vida era una nena que pateaba una pelota con el sueño propio y luchaba contra el prejuicio ajeno. Porque para todas estas mujeres, como dice Nadia Petrizzo "el fútbol no tiene dueño ni género".

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Por eso, en la mañana de la calle Corrientes, se respiró fútbol y se escucharon la voz de Sol Alac, los versos de Rebeca Flores, quien deleitó a todos con su rap, y se vio el talento Soledad Arena con la pelota. Muchas voces y mucha luz con un solo sentido: que el fútbol femenino haga caer el prejuicio a pelotazos.

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