Era algo que el gobierno tenía muy claro cuando la AFA anunció que la idea era volver con el torneo de Primera División a fines de septiembre. Siempre estuvo supeditado al avance de la pandemia de coronavirus y, claro está, que lo cerca de diez mil contagios que informan día a día los partes oficiales y la ola de infectados que agrieta las burbujas sanitarias de los clubes conllevan a que la vuelta del fútbol sea un verdadero foco de peligro. Por este panorama, el Gobierno y la AFA decidieron postergar el retorno a las canchas para mediados de octubre.










