Pero además de personas físicas también figuraban entre los "objetivos" a espiar "Consulados, Oficinas Oficiales de Países Extranjeros, Organizaciones Culturales, Regionales y Deportivas que resultaban sospechosas desde el punto de vista del contraespionaje; empresas comerciales e industriales con sede en el exterior y subsidiarias en el país y empresas argentinas, minorías extranjeras, Agencias Periodísticas, Entidades Religiosas y Templos Eclesiásticos vinculados a las minorías extranjeras, Partidos políticos extranjeros y agrupaciones que actúan en nuestro país", según consta en el expediente..
"El recurso extraordinario, cuya denegación originó esta queja, es inadmisible. Por ello, se desestima la presentación directa", dijo la Corte, en una extraña mayoría conformada por el presidente del tribunal, Carlos Rosenkrantz, más Ricardo Lorenzetti y Horacio Rosatti.
Habitualmente Rosenkrantz se pronuncia en disidencia y en soledad frente a la denominada "mayoría peronista" del máximo tribunal, compuesta también por Juan Carlos Maqueda, quien en esta oportunidad no se pronunció..
Las condenas contra Godoy y Rótolo había sido dictada en marzo de 2015 por el juez Sebastián Casanello, constituido como tribunal unipersonal. Pero el propio Casanello, después de que la sentencia fuera confirmada, declaró que la causa estaba prescripta por el paso del tiempo.
La Cámara de Casación anuló ese sobreseimiento por prescripción y dejó en pie las condenas. Los militares llegaron por vía de recurso directo ante la Corte, que se pronunció en su último acuerdo por el rechazo a la última apelación.
El fallo ahora confirmado destacó que sobre "el daño causado" por el espionaje ilegal "no se pueden ignorar los perjuicios ocasionados a las víctimas. En particular, cobra especial relevancia en este aspecto que las intromisiones en la vida privada de los ciudadanos y organizaciones damnificadas hayan sido efectuadas al amparo de una institución estatal cuya misión es la defensa nacional".