Pero luego, la Corte Suprema anuló su existencia al ratificar que jueces ordinarios no pueden ser convertidos en federales sin acuerdo del Senado.
Cómo sigue la historia. Según confesaron a A24.com fuentes judiciales, es una situación insólita: nunca antes había ocurrido algo así y nadie sabe muy bien cómo proceder. Por lo pronto -con la sentencia anulada- el caso volvió al juzgado de Rodolfo Canicoba Corral pero fue apenas un “pasamanos”. Se hizo un nuevo sorteo y fue derivado al Tribunal Federal 3.
¿Nueva condena? Ahora, los jueces analizan los pasos a seguir en base al criterio fijado por la Corte Suprema. Se cree que se limitaría a respaldar la condena ya dictada por el tribunal anulado–por tratarse de un juicio abreviado ya acordado entre la fiscalía y la defensa-, sin necesidad de más trámite.
No obstante, en los pasillos judiciales repiten la historia del único preso que terminará siendo condenado dos veces, por su propia voluntad.