Además de lo absurdo de sus argumentos, el magistrado no aportó pruebas que acrediten esto. No hubo un solo testigo que presenciara y declarara algo así. Geminiani solo presentó un artículo periodístico y una declaración testimonial de su secretaria, sobrina de la mejor amiga de su mujer, que manifestó haber visto pegado el cartel en la puerta. La fiscal Paloma Ochoa contó, en cambio, que ese día participó simbólicamente en Comodoro Py del reclamo de las mujeres, que se llevó a cabo en todo el país, sin escrachar a nadie.
A pesar de que en las instancias anteriores la sostuvieron en la causa, el 27 de junio pasado los “camaradas” de Geminiani en Casación, Carlos Mahiques y Eduardo Righi (ambos investigados por la fiscal Ochoa en dos causas diferentes) con disidencia de Hornos, le dieron lugar al pedido de apartamiento de la fiscal. Una vez más los argumentos de los magistrados fueron ridículos, o mejor dicho, inentendibles:
“Considero que las particularidades del mismo, habilitan hacer excepción a la limitación dispuesta en el artículo 71 toda vez que las quejas vinculadas con la posible afectación de las garantías del debido proceso y defensa del juicio a partir de la alegada pérdida de objetividad de la representante del Ministerio Público Fiscal podrían generar un agravio de tardía o imposible reparación ulterior, susceptible de configurar una cuestión federal”. “Considero que las particularidades del mismo, habilitan hacer excepción a la limitación dispuesta en el artículo 71 toda vez que las quejas vinculadas con la posible afectación de las garantías del debido proceso y defensa del juicio a partir de la alegada pérdida de objetividad de la representante del Ministerio Público Fiscal podrían generar un agravio de tardía o imposible reparación ulterior, susceptible de configurar una cuestión federal”.
Fallo de la Cámara de Casación
Así la recusación pasó de forma, al menos críptica, a manos de la Cámara Federal.
El final de esta historia, lamentablemente anunciado, es que ayer viernes, a horas del comienzo de la feria judicial, la Cámara Federal sobreseyó a Geminiani en la cuestión de fondo en este asunto que estaba desde febrero en sus manos. Esto es, determinaron que Geminiani no privó de la libertad a su empleada abusando de su poder de juez de la Casación.
Pero, además del manejo de los tiempos de forma no inocente, y de la cuestión de género, el caso Ochoa es una muestra más del modo en que se expulsan a fiscales incómodos de los expedientes.
La “excepción” que hizo la Cámara de Casación en el caso de la nombrada, es otra puerta más que permite la sustitución de fiscales de acuerdo a los intereses ocasionales del momento.