La secretaria también lanzó una advertencia dirigida a organizaciones criminales: "Los criminales del mundo están sobre aviso. Pueden huir, pero no pueden esconderse. Nunca cejaremos en nuestra misión de proteger al pueblo estadounidense e interrumpir la financiación del narcoterrorista dondequiera que la encontremos, punto", advirtió.
Cómo fue el momento del abordaje
La incautación se produjo luego de que medios internacionales informaran que Rusia habría enviado al menos un submarino para escoltar al buque, que oficialmente se encontraba vacío. Posteriormente, el Comando Europeo de Estados Unidos confirmó que el Bella I "fue incautado en el Atlántico Norte en virtud de una orden emitida por un tribunal federal estadounidense tras ser rastreado" por la Guardia Costera.
En relación con el otro petrolero, el Sophia, un funcionario estadounidense indicó que navegaba con una bandera de Camerún que no le correspondía, según publicó el New York Times.
El Bella I, que durante la huida fue rebautizado como Marinera, modificó su nombre, su pabellón y su registro. Sobre esta embarcación pesaban sanciones del Departamento del Tesoro desde 2024, por su presunta participación en el transporte de crudo iraní destinado a financiar a la Guardia Revolucionaria y a Hezbollah.
El recorrido del buque comenzó el 21 de diciembre de 2025, cuando se dirigía a Venezuela para cargar petróleo. En ese trayecto, la Guardia Costera intentó abordarlo en aguas del Caribe, pero la tripulación se negó y emprendió la fuga hacia el Atlántico Norte. Fue durante ese escape cuando el buque adoptó el nombre Marinera, pintó una bandera rusa en el casco y tramitó su registro bajo pabellón de ese país.