Máxima tensión: Estados Unidos capturó un buque con bandera rusa que iba cargado con petróleo de Venezuela
EE.UU. lo atrapó cuando se dirigía a Rusia. El Kremlin había destinado un navío de guerra como escolta para evitar que sucediera este incidente internacional. Las fuerzas de Trump también interceptaron a un petrolero en el Caribe.
El petrolero incautado por los Estados Unidos. (Foto: Reuters)
Estados Unidos capturó al petrolero Bella 1, un buque vinculado a Venezuela, que fue perseguido y finalmente bloqueado por fuerzas de militares tras evadir una orden de incautación emitida por un tribunal federal estadounidense. El incidente ocurre en el marco de una creciente presión norteamericana sobre las exportaciones de crudo venezolano y las redes de transporte de petróleo sancionado, que Washington acusa de beneficiar a gobiernos y organizaciones que están bajo sanciones internacionales.
El Bella 1 había estado operando como parte de una llamada “flota fantasma” que intenta evadir las sanciones de Estados Unidos transportando petróleo desde Venezuela y otros países sancionados, incluidos vínculos reportados con cargas de crudo de Irán. Washington considera que muchos de estos buques ayudan a financiar actividades ilícitas y busca detenerlos mediante un bloqueo marítimo y órdenes de captura.
El agravante en esta crisis es que desde Rusia se había enviado un buque militar como "apoyo" para evitar este bloqueo. Rusia ahora reclama por el petróleo que EE.UU. incautó.
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El petróleo para Rusia, incautado en el mar
Luego de un tiempo largo de seguimiento y advertencias, Estados Unidos incautó un petrolero con bandera rusa en el océano Atlántico tras una persecución de varias semanas en alta mar. La operación elevó la tensión con Moscú y reforzó el bloqueo de Washington sobre las exportaciones de petróleo venezolano sancionado.
La operación se concretó en la madrugada de este miércoles, cuando fuerzas estadounidenses tomaron control del buque Marinera, anteriormente llamado Bella 1, que había logrado escapar frente a las costas de Venezuela. En paralelo, Washington anunció también la incautación de otro petrolero sancionado, el M/T Sophia, al que acusó de realizar “actividades ilícitas en el mar Caribe”.
El Bella 1 había sido perseguido inicialmente por la Guardia Costera de Estados Unidos el mes pasado, cerca de Venezuela. El episodio se convirtió rápidamente en un nuevo foco de conflicto entre Washington y Moscú, con el potencial de debilitar el bloqueo impulsado por la administración de Donald Trump contra el régimen venezolano. Rusia, aliada clave de Nicolás Maduro, criticó lo que calificó como una atención “desproporcionada” de Estados Unidos sobre el buque.
el barco incautado
El barco petrolero cambió de nombre camino a Rusia (Foto: A24.com)
El Comando Europeo de Estados Unidos (EUCOM) confirmó la incautación y explicó que el petrolero fue capturado en el Atlántico Norte en cumplimiento de una orden emitida por un tribunal federal estadounidense, luego de ser seguido por el guardacostas USCGC Munro. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, reforzó el mensaje en redes sociales: “El bloqueo del petróleo venezolano sancionado e ilícito sigue plenamente vigente, en cualquier lugar del mundo”.
El Marinera es uno de varios petroleros sancionados que operaban cerca de Venezuela y que en los últimos meses cambiaron su bandera a Rusia, una maniobra interpretada por Washington como un intento de eludir sanciones. Según NBC News, el buque figura en la lista de sanciones de Estados Unidos desde junio de 2024 y forma parte de la llamada “flota oscura” utilizada para evadir controles internacionales.
En los días posteriores a la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses, los movimientos del Marinera fueron seguidos en tiempo real por analistas y observadores navales. Datos de seguimiento marítimo indicaban que, al 5 de enero, el buque se encontraba frente a la costa oeste de Escocia. Al mismo tiempo, Estados Unidos desplegó aviones militares y activos estratégicos en la región, incluyendo aeronaves de patrullaje marítimo P-8 Poseidón, aviones de reabastecimiento KC-135 y transportes C-17 y C-130.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia había expresado su “preocupación” por lo que describió como una situación “anómala” en torno al Marinera, asegurando que navegaba en aguas internacionales bajo bandera rusa y en cumplimiento del derecho marítimo. La cadena estatal RT difundió imágenes desde el buque y denunció un intento de “secuestro” por parte de Estados Unidos, acusando además vuelos de reconocimiento estadounidenses.
Hasta el momento, el Kremlin no emitió una respuesta oficial tras la incautación, que podría escalar las tensiones en un contexto ya sensible, mientras Trump impulsa negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania.
Washington advirtió que el Marinera no es un caso aislado. Al menos otros tres petroleros sancionados que operaban recientemente cerca de Venezuela también cambiaron su bandera a Rusia, lo que refuerza el temor de Estados Unidos a una red marítima destinada a socavar el bloqueo petrolero impuesto al país sudamericano.
De hecho, poco después se informó que otro petrolero, el MT/Sophia, también fue capturado.