Incluso, el ex de la joven había ido más allá al asegurar: “Paredes le decía a Rosina que Zoe le encantaba, que era su debilidad”, una frase que no hizo más que potenciar las especulaciones. A esto se sumaron otros rumores cruzados, como supuestos mensajes de Mauro Icardi, lo que terminó de configurar un escenario cargado de versiones difíciles de comprobar.
Frente a esta ola de comentarios, la propia Zoe Bogach fue tajante y buscó poner un freno definitivo a las versiones: “No tengo nada que ver con ninguno de los dos. No sé de dónde salió todo esto, pero me parece injusto que se digan cosas que no son ciertas”. Con esa declaración, la joven intentó despejar cualquier tipo de duda sobre un posible affaire con el jugador de la Selección argentina.
Así, mientras el escándalo con su ex suma nuevos capítulos, la supuesta historia con Leandro Paredes sigue moviéndose en el terreno de los rumores. Por ahora, no hay pruebas concretas que confirmen el vínculo, y la única certeza es la palabra de la protagonista, que niega rotundamente cualquier relación. En medio de la exposición y las versiones cruzadas, la verdad parece quedar atrapada entre lo que se dice y lo que realmente ocurrió.