La trágica historia de la familia Getty

John Paul Getty: el patriarca de una dinastía millonaria que se negó a pagar el secuestro de su nieto

En noviembre de 1973, un sobre con una oreja de su nieto fue enviada a un periódico italiano para aumentar la presión de Getty, el gran magnate del petróleo y que pague el rescate de su nieto. Después de unos meses, se decidió y pagó, aunque todo formaba parte de una trampa.
Marcos Marini Rivera
por Marcos Marini Rivera |
A John Paul Getty

A John Paul Getty, el gesto que tuvo con su nieto lo definió para siempre.

A John Paul Getty III los medios llegaron a apodarlo como el "hippie de oro". Un escrito sirve como ejemplo de todo el calvario que le tocó vivir: “Querida mamá. Desde el lunes estoy en manos de unos secuestradores. No dejes que me maten”. De manera desesperada, el joven de 16 años pedía ayuda a su familia. La historia de otro de los secuestros más recordados.

Era la madrugada del 10 de julio de 1973, cuando John Paul Getty III estaba de paseo por la Piazza Farnese de Roma y fue secuestrado por la mafia calabresa, que lo capturó por sorpresa y se lo llevó en un auto. Su madre, Gail Harris, pidió ayuda inmediata al patriarca John Paul Getty, el abuelo del joven que era el multimillonario magnate del petróleo. Pero a su abuelo, no le gustaba que su nieto tuviese el pelo largo y una vida bohemia.

“Si pago un rescate, tendré 14 nietos secuestrados”

John Paul Getty explicó en un comunicado de prensa sus motivos de por qué se negaría a pagar: “Tengo 14 nietos. Si pago un rescate, tendré 14 nietos secuestrados”. Cinco meses después, el 15 de diciembre, fecha en la que su abuelo cumplía 81 años, John Paul nieto fue encontrado por un camionero en el sur de Italia. Nació en noviembre de 1956, creció en Italia, donde su padre había sido enviado por el abuelo John Paul Getty con la finalidad de administrar los intereses familiares. Sin embargo, cuando sus padres se divorciaron, el joven se quedó con su madre, Gail Harris, en Roma. Según la prensa, vivió una vida bohemia de “hippie dorado”.

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John Paul Getty nieto se ganaba la vida haciendo joyas y vendía sus pinturas e historietas.

John Paul Getty nieto se ganaba la vida haciendo joyas y vendía sus pinturas e historietas.

John Paul Getty nieto nunca pagaba el alquiler y tenía mucho talento artístico. Se ganaba la vida haciendo joyas y vendía sus pinturas e historietas; aparecía en películas como extra e incluso la revista para adultos italiana Playmen le pagó 1.000 dólares por aparecer desnudo en una campaña de publicidad.

El día del secuestro

El día que fue secuestrado, la madre de Paul Getty III pidió ayuda al patriarca John Paul Getty, de 80 años en ese momento. La banda que lo capturó pedía 17 millones de dólares. Pero Gail Harris se sorprendió cuando se encontró con la respuesta negativa de su suegro de pagar el rescate. ¿Sus motivos? Desembolsar el dinero, significaba que sus otros 14 nietos correrían la misma suerte que John Paul III. El empresario tenía entonces una fortuna de 2000 millones de dólares.

De inmediato, la opinión pública no tardó en calificarlo de “avaro”. Pero los secuestradores lejos estuvieron de rendirse. Y fueron por más. Hasta empezaron a jugar a la ruleta rusa contra su cabeza. El trato con sus secuestradores era cada día peor.

Enviaron un sobre con la oreja de su nieto

Un sobre con la oreja del adolescente llegó a la redacción del diario romano Il Messaggero. El objetivo inmediato era presionar a la familia Getty a que se decidieran pagar el rescate. La familia -principalmente Getty abuelo- debía actuar ya mismo. Por eso, el sobre también contenía un mechón del pelo pelirrojo del joven. Además, los secuestradores siguieron presionando con una fotografía del rehén sin oreja.

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 Jean Paul Getty III en diciembre de 1973, después de ser liberado, con la cicatriz de la oreja cortada por sus captores.

Jean Paul Getty III en diciembre de 1973, después de ser liberado, con la cicatriz de la oreja cortada por sus captores.

Al final, el abuelo negoció reducir el rescate a tres millones de dólares. Sin embargo, ahí no termina la historia. Su pago venía acompañado de un pequeño detalle y una inmensa trampa para su nieto: 800.000 dólares de esa suma tendría que devolvérselos con un interés del 4% anual. Así de cruel es la historia. Finalmente, John Paul Getty III fue liberado el 15 de diciembre de 1973, tras haber pasado en cautiverio su cumpleaños número 17.

Los diarios publicaron entonces que su nieto trató de todas las formas posibles de dar las gracias a su abuelo por teléfono, pero que el abuelo se negó a responder la llamada. Apenas un año después de su liberación, John Paul Getty III, de 18 años, se casó con su novia alemana, Gisela Martine Zacher, de 24.

El abuelo le cortó el acceso a la fortuna familiar

Con grandes muestras de enojo, el abuelo le cortó el acceso a la fortuna familiar. Los años siguientes, John Paul Getty III los vivió en Los Ángeles, donde trató de reconstruir y armar su vida. Pero nada le fue sencillo: terminó en el oscuro mundo del consumo de drogas y alcohol.

John Paul Getty III, nieto del magnate del petróleo John Paul Getty, llevaba el apellido del hombre más rico del mundo. Pero también su padre lo desheredó a los 24 años porque decía que los hijos de los ricos no deberían recibir dinero si tienen edad para valerse por sí mismos.

Después de toda la odisea que le tocó vivir, en 1981, un ataque cerebral lo dejó paralizado y casi ciego. Su abuelo había muerto y su padre, heredero de la fortuna familiar, se negó a asumir los gastos médicos. Fue necesario que la madre entablará una batalla legal para que asumiera los gastos. En 1992, John Paul Getty III regresó a vivir con su madre. Los últimos años de su vida los pasó en una residencia propiedad de su padre, en el sur de Inglaterra y murió en 2011.

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Hasta se llegó a pensar que todo formaba parte de una estrategia del adolescente para sacarle dinero fácil a su abuelo. Nada de eso ocurrió.

Hasta se llegó a pensar que todo formaba parte de una estrategia del adolescente para sacarle dinero fácil a su abuelo. Nada de eso ocurrió.

El gesto con su nieto que lo marcó para siempre

“Los secuestradores sabían dónde encontrar el dinero mejor que la Agencia Tributaria”, dijeron las crónicas entonces. Él mismo magnate del petróleo reconoció: “No aceptes consejos de nadie; solo dinero. Da consejos a cualquiera, pero nunca dinero”.

En un momento se pensó que todo formaba parte de una estrategia del adolescente para sacarle dinero fácil a su abuelo. La teoría se dejó a un lado cuando llegó el sobre a la redacción del periódico romano Il Messaggero con una oreja amputada del secuestrado y un mensaje de los secuestradores.

Los investigadores confirmaron que la mutilación fue obra de profesionales. Incluso el propio adolescente se encargó de declarar que siempre recordaría el sonido de cómo fue ese corte. "Como una hoja de papel al romperse”.

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John Paul Getty III después de ser liberado luego de estar cinco meses secuestrado.

John Paul Getty III después de ser liberado luego de estar cinco meses secuestrado.

Cuando el adolescente fue liberado el 15 de diciembre, lo encontraron caminando sin rumbo en una ruta del sur. Su madre le insistió para que llamara a su abuelo para agradecerle el pago del rescate. Pero el abuelo Getty jamás demostró interés en hablar con su nieto. Por el hecho, la policía detuvo a nueve personas, entre ellas varios jefes de la mafia calabresa.

En 1976, murió su abuelo a los 84 años. Dejó alrededor de 4000 millones de dólares y más de 200 empresas entre hoteles, financieras y cafeterías. También dejó el legado de ser uno de los hombres más poderosos y también de los más avaros del mundo. El gesto con su nieto lo definiría para siempre.

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