En la pelea entre los boxeadores mexicanos Irvin Turrubiartes y Gerardo Valenzuela, el juez de la velada fue el gran protagonista de la noche por el terror que causó en el estadio.
En la pelea entre los boxeadores mexicanos Irvin Turrubiartes y Gerardo Valenzuela, el juez de la velada fue el gran protagonista de la noche por el terror que causó en el estadio.
Jesús Granados era el encargado de impartir justicia y de hacerse cargo de separar a los deportistas, pero en un momento del tercer round sucedió lo peor: Valenzuela tiró un gancho de derecho que impactó directamente en el pecho del árbitro.
El juez quiso seguir atento a lo que pasaba en el ring y llegó con lo justo a la chicharra. En ese momento, se tiró al suelo visiblemente afectado por la trompada y los médicos lo asistieron. Rápidamente se lo colocó en una camilla y abandonó el lugar.
El cuarto round debía comenzar, pero Jesús se acostó a un costado del ring, donde los médicos lo atendieron de manera inmediata. Automáticamente lo sacaron de la zona de combate en una camilla para atenderlo de urgencia.
Las cámaras enfocaron el momento en el que le abrieron la indumentaria para chequear la magnitud del golpe y para que también pudiera respirar mejor.
Una vez en la enfermería, Granados estuvo con el cuerpo médico de la velada y tras algunos minutos se recuperó. Según informó la transmisión de TV Azteca, el juez se retiró por sus propios medios del gimnasio Rodrigo Quevedo ubicado en la ciudad de Chihuahua y se encuentra fuera de peligro.
“Hace mucho que no veíamos algo así. El gran antecedente histórico es Benny Leonard, peleador neoyorquino que una vez retirado se dedicó a ser juez, y el 18 de abril de 1947, cuando refereaba una pelea menor, cayó muerto. La comparación la hacemos por el valor histórico, no deseamos que esto llega a semejante definición”, explicó uno de los comentaristas.