Historias olímpicas

El hombre definitivo: la historia de Philip Noel-Baker, la única persona en ganar una medalla olímpica y un Premio Nobel

El inglés obtuvo la presea de plata en los 1500 metros de atletismo en los Juegos de Amberes 1920 y luego construyó una comprometida carrera política que lo hizo acreedor del Premio Nobel de la Paz en 1959.
por Carlos Arasaki | 27 de abril de 2021 - 19:35
Philip Noel-Baker
Philip Noel-Baker, única persona en ganar una medalla olímpica y un Premio Nobel (Foto: AFP).

NdR: Puede que esta carta realmente nunca haya existido, pero todo lo que Philip Noel-Baker cuenta es absolutamente verídico.

Querida Katherine:

Hace algunos días vengo pensando qué habrá sido de ti y de tu vida y básicamente no quiero morirme sin intentar saberlo. Desconozco absolutamente todo acerca de tu vida desde que terminamos la escuela primaria en la Bootham School en York: no sé siquiera si estás viva, si vives en este país en caso de estarlo, si te has casado o si has tenido familia, por citar algunos ejemplos. Incluso no estoy seguro de si te llegará esta carta que estoy enviando a una dirección que obtuve de una guía y que no sé si será la correcta. No quise comprobarlo vía telefónica, pues no era mi intención molestar.

Con el optimismo que me caracteriza, parto de la base de que me recuerdas aunque mi apellido luzca un poco diferente. Cuando me conocías era Philip Baker, pero en 1915 me casé con una mujer llamada Irene Noel y antepuse su apellido al mío.

Te escribo porque siento que necesito contarte un poco de mi vida y en caso de que lo desees me gustaría que me cuentes de la tuya. Te preguntarás quizás por qué. Y aquí va la respuesta, que como toda cuestión importante se dice en frases cortas: has sido, eres y serás mi más tierno recuerdo de la infancia.

Aquí va un poco de mi vida. Luego de finalizar el colegio secundario en el Haverford College, continué mis estudios en Cambridge y me enamoré de un deporte: el atletismo. Fui presidente del Cambridge Union Society y el Cambridge University Athletic Club y en 1912, cuando tenía 23 años, participé en los Juegos Olímpicos de Estocolmo en las pruebas de 800 y 1500 metros, en la que fui finalista.

De la Primera Guerra Mundial no me gustaría conversar en detalle por esta vía, pero te comparto que luego de negarme a enlistarme en el ejército organicé la Friend's Ambulance Unit, una unidad de asistencia sanitaria creada por la asociación cuáquera británica que asistió en el frente militar de Francia entre 1914 y 1915 y de Italia entre 1915 y 1918. Francia me destacó con la Mons Star e Italia me condecoró con la medalla de plata al Valor Militar y la Cruce di Guerra. Fueron un placebo en medio de tanto dolor.

En 1920, con 31 años y otra madurez personal y deportiva, fui el abanderado del equipo británico en los Juegos Olímpicos de Amberes. Participé en las mismas pruebas que ocho años atrás y gané la medalla de plata en 1500 metros, detrás de mi compatriota Albert Hill.

Para la cita olimpica de París 1924 asistí como Jefe de Equipo, ya retirado de la práctica. Confieso que siempre disfruté más del espíritu de los Juegos que de la competencia en sí. Los atletas olímpicos somos discípulos de su fundador, Pierre de Coubertain, que inculcó en nosotros una forma de pensar que nunca he olvidado.

Philip Noel-Baker

Para entonces ya estaba muy involucrado en la carrera política y comprometido en la lucha por la paz. En 1920 fui partícipe de la fundación de la Liga de las Naciones como asistente del primer Secretario General, Robert Cecil of Chelwood. Para 1924 fui nombrado responsable de relaciones internacionales de la Universidad de Londres, cargo que ocupé durante cinco años, cuando fui elegido diputado por el Partido Laborista. En este último lustro también ejercí como profesor de Derecho Internacional en la Universidad de Londres.

Si aún estás leyendo y todavía no te he aburrido, te comparto que en 1937 fui elegido miembro del Comité Nacional Ejecutivo del partido y durante la Segunda Guerra Mundial me desempeñé como secretario parlamentario del Ministerio de Transporte de Guerra y luego como ministro de Asuntos Exteriores. Una vez finalizada la guerra, ocupé el cargo de secretario de Estado del Aire y secretario de Estado de Relaciones con la Commonwealth.

En 1948 fui director del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Londres. Luego fui ministro de Energía y Combustible, cargo en el que aprendí mucho y me marcó mucho también. Integré la delegación británica que participó en la fundación de las Naciones Unidas y fui secretario general del Partido Laborista.

Desde la década del '50 luché activamente por un propósito que me juré cumplir: el desarme mundial. Por aquellas labores recibí en 1959 el Premio Nobel de la Paz. Dicen que soy la única persona en la historia que ha ganado una medalla olímpica y un Premio Nobel.

Creo que es suficiente por esta vez, ya que no deseo aburrirte. Como habrás notado, no soy bueno adjetivando y mis líneas pueden volverse en exceso curriculares. Me resulta difícil también hablar de mi vida personal por fuera de la laboral, pero si lo deseas en una próxima carta podré contarte sobre Irene, quien falleció en 1956, y fundamentalmente sobre Francis Noel-Baker, nuestro único hijo, y lo mucho que hemos construido juntos.

Me despido con un cálido abrazo, como aquellos del parque.

Con afecto y nostalgia,

Philip John Noel-Baker

Philip Noel-Baker falleció el 8 de octubre de 1982 en Londres -misma ciudad en la que nació- a los 92 años. Vivió activamente hasta sus últimos días. A los 91 años, compuso una canción que se volvió muy popular y que hablabla sobre el desarme mundial.

A los 80, edad hasta la que representó a su partido en la Cámara de los Comunes, el hombre más laureado pronunciaba cosas como: “Mientras tenga salud y fuerza dedicaré todo mi tiempo a acabar con las armas convencionales, biológicas, químicas y nucleares".

Noel-Baker hablaba siete idiomas, pero no necesitó mucho vocablo para ser concreto y contundente al momento de recibir su Premio Nobel de la Paz: “El desarme nuclear es, para todas las naciones, el sistema más seguro y práctico en materia de defensa".

Se habló de