La Selección brasileña, en cinco días, pasó de ser considerada "comunista antipatria" por la ultraderecha que gobierna el país de los pentacampeones mundiales, a "timorata o cobarde" por parte de quienes respaldaban la decisión de boicotear la Copa América, que comenzará el domingo 13 de junio con el apoyo personal del presidente Jair Bolsonaro.
